El gobernador Rolando Figueroa y el intendente de Neuquén capital, Mariano Gaido, vienen profundizando una serie de apariciones públicas conjuntas que el ecosistema político neuquino lee como el primer dibujo del armado electoral de cara a las elecciones provinciales de 2027. Las últimas dos semanas, los dos dirigentes recorrieron juntos al menos tres obras emblemáticas en la capital: la Avenida Mosconi (que reordena el mapa vial), la Avenida Crouzeilles y la obra de asfalto en el Paseo Costero. Las señales de unidad de cara a la conformación de un frente electoral aparecen cada vez más claras.
La articulación entre el espacio del gobernador, La Neuquinidad, y el frente que conduce Gaido, Primero Neuquén, abre una etapa de definición del oficialismo provincial frente a un escenario nacional cada vez más polarizado. Para el ecosistema político neuquino, la pregunta de los próximos 18 meses es si los dos frentes convergen en una alianza electoral común o si mantienen identidades separadas con cooperación operativa puntual.
Las decisiones que Figueroa ya tomó
Hay dos puntos sobre los que ya hay claridad y dos que están pendientes.
Lo definido. Figueroa va a desdoblar las elecciones provinciales 2027 de las nacionales, igual que hizo en 2023. La razón es estratégica: evitar el «efecto arrastre» en la boleta hacia La Libertad Avanza en un escenario donde es muy probable que Javier Milei busque la reelección presidencial. El desdoblamiento le da a Figueroa la posibilidad de manejar tiempos y agenda provincial sin condicionamiento del calendario nacional.
Lo pendiente. Falta definir el mes exacto para desdoblar y la decisión depende de si finalmente se eliminan las PASO legislativas a nivel nacional. Si se eliminan, agosto aparece como el escenario más probable para los comicios provinciales — fecha que el propio Figueroa adelantó hace semanas durante un evento del Turismo Carretera en Centenario.
El segundo punto pendiente es más sensible: la reelección del propio Figueroa. No es un hecho confirmado. El gobernador todavía no la oficializó y, según los analistas, mantiene abierta la posibilidad como herramienta de negociación interna frente al armado del frente electoral. Pero su gestión activa, su agenda de obras y su exposición pública sostenida son leídas como movimientos preparatorios de una candidatura propia.
La Neuquinidad y Primero Neuquén: dos frentes que se acercan
El armado electoral pasa por la convergencia de dos espacios que comparten origen y trayectoria pero mantuvieron sello propio durante el primer mandato.
La Neuquinidad es el frente con el que Figueroa rompió con el MPN en 2023 y ganó la gobernación. Lo articuló con sectores libertarios moderados, peronistas heterodoxos y radicales disidentes. Durante las legislativas de octubre 2025 — donde el MPN no se presentó orgánicamente — La Neuquinidad consolidó su construcción provincial. Hoy tiene representantes en el Congreso nacional: Julieta Corroza (Senado) y Karina Maureira (Diputados).
Primero Neuquén es el espacio que lidera Mariano Gaido como intendente de Neuquén capital. Obtuvo reconocimiento definitivo por parte de la Justicia electoral el año pasado y desde entonces opera con autonomía orgánica. Su perfil es de gestión municipal con base en la capital provincial, donde Gaido viene de una primera intendencia con altos índices de aprobación pública.
La articulación entre ambos no es nueva — vienen acompañándose públicamente desde hace meses — pero las recorridas conjuntas de las últimas semanas tienen ahora un peso simbólico distinto: aparecen en el horizonte de 18 meses para los comicios provinciales y en un contexto donde el armado electoral empieza a tomar forma operativa.
El escenario nacional como condicionante
El armado del oficialismo neuquino no se diseña en vacío. El escenario probable es un enfrentamiento mano a mano con La Libertad Avanza, que tendrá que definir candidato a gobernador propio para 2027. La estructura libertaria viene creciendo en Neuquén — la última legislativa nacional mostró que el voto LLA tiene presencia real en la provincia — y eso obliga al oficialismo a articularse en frente amplio para no fragmentar el voto opositor a Milei.
El peronismo neuquino, por su parte, llega al 2027 fragmentado en al menos tres sectores: el que responde a Oscar Parrilli, el que conduce Darío Martínez y los dirigentes con extracción justicialista que ya están integrados a La Neuquinidad. Esa fragmentación reduce las chances de un frente peronista competitivo en el corto plazo y refuerza la centralidad del armado Figueroa-Gaido como eje del cuadro electoral.
La pieza MPN en el tablero
El otro factor a seguir es lo que pase con el Movimiento Popular Neuquino (MPN), que el próximo 23 de agosto renueva sus autoridades en elecciones internas. El exintendente de Villa El Chocón, Nicolás Di Fonzo, fue el primer dirigente en confirmar candidatura a presidente del partido bajo la agrupación «El Movimiento Va». Como anticipamos en Neuquén21, Di Fonzo plantea articulación con Figueroa y Gaido a quienes describió como «dos grandes hombres del Movimiento Popular Neuquino». Si esa línea gana la interna MPN, el armado provincial podría sumar al histórico partido neuquino como aliado, ampliando el frente de cara a 2027.
Lo que viene
Tres hitos políticos definirán el cuadro provincial durante los próximos meses:
El cronograma de PASO nacionales. La discusión legislativa nacional sobre la eliminación de las PASO va a determinar el mes en que Neuquén desdobla. Si las PASO se mantienen, el desdoblamiento neuquino puede mover a junio o septiembre. Si se eliminan, agosto queda como fecha probable.
La definición orgánica de los frentes. Durante el segundo semestre 2026, La Neuquinidad y Primero Neuquén tienen que decidir si avanzan en alianza formal o como frentes separados con acuerdo operativo. Esa decisión va a marcar el techo electoral del oficialismo provincial.
La interna MPN de agosto. La línea política que gane la conducción partidaria va a determinar si el MPN se suma al frente oficialista, mantiene neutralidad o construye oposición. La decisión la toman los afiliados el 23 de agosto.
El oficialismo neuquino entra en la fase preparatoria de un proceso electoral que va a definir el próximo gobierno provincial. Las recorridas conjuntas de Figueroa y Gaido no son anuncio formal de candidatura ni alianza cerrada, pero sí son señal pública de que el armado empezó a tomar forma. La consolidación final se va a ver en los próximos seis meses, cuando los actores políticos provinciales tengan que tomar posición definitiva.
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