A tres kilómetros del pozo que en 1918 descubrió el petróleo neuquino apareció un yacimiento nuevo. Bentia Energy, la operadora que conduce el ex ministro de Energía de la Nación Javier Iguacel, anunció esta semana el hallazgo de una formación en el bloque Dadín, en Plaza Huincul. La compañía la bautizó Carmen Funes, en homenaje a la primera pobladora de la zona. Fue ella quien alertó, hace más de un siglo, que su aguada olía a «querosén». Ese aviso terminó en el descubrimiento del petróleo en la que hoy es la principal provincia productora del país.
Un convencional «raro» que se perforará en horizontal
El hallazgo no es shale ni pertenece a Vaca Muerta. Iguacel lo definió como «un convencional raro, medio no convencional». Técnicamente es un basamento fisurado, es decir, una roca dura y agrietada por donde circula el petróleo. YPF ya había desarrollado ese tipo de reservorio en el área vecina de Octógono. La diferencia ahora está en el método. Bentia planea explotarlo con pozos horizontales a pozo abierto, una técnica que, según el CEO, no se aplicó antes en Argentina para este tipo de roca.

El plan para 2027 contempla dos pozos horizontales con ramas de 1.200 metros, que en principio no se fracturarán. El yacimiento es chico: según Iguacel, «entran 4 ó 5 pozos». Pero el tipo de roca, la ubicación y la forma de perforar lo convierten en una prueba técnica sin antecedentes en el país. «Esperemos que nos dé bien porque hay todo un desafío», reconoció el ejecutivo. El bloque Dadín es tan antiguo que todavía opera con un permiso minero, anterior a la legislación petrolera.
Más producción en Huincul y gas para Rincón de los Sauces
Bentia Energy compró a YPF dos grupos de áreas convencionales hace poco más de un año. En el norte opera Volcán Auca Mahuida, Don Ruiz, Las Manadas y Señal Cerro Bayo. En el sur, alrededor de Plaza Huincul, maneja Dadín, Octógono y Al Norte de la Dorsal. Los primeros resultados muestran mejoras: la empresa reporta casi un 30% más de producción en el clúster Huincul y entre 10% y 15% más en Rincón. En la zona norte, además, entregó 80.000 metros cúbicos diarios de gas para abastecer a Rincón de los Sauces hasta que se complete el gasoducto. «Por primera vez no hubo casi inconvenientes en el servicio», destacó Iguacel. La operadora también prepara un plan de perforación para 2027 y delinea la sísmica para el shale en esos bloques, un movimiento que sigue de cerca el sector energético provincial.
La apuesta por Vaca Muerta: la «falda» que otros dejaron
El proyecto más ambicioso está en Al Norte de la Dorsal, apenas al norte de Plaza Huincul. El bloque queda justo debajo de las áreas donde YPF y sus socios planean extraer gas para el megaproyecto de GNL. Ahí Bentia quiere producir Vaca Muerta. El recurso es petróleo volátil con condensado, pero somero y con poca presión. Por eso los pozos acumularían entre 30% y 40% menos que el promedio de la cuenca. «El desafío es hacerlos económicos», resumió Iguacel. Su lectura es gráfica: los demás «están todos comiendo bife de chorizo, peceto, y dejaron la falda», y esa parte es la que la compañía quiere agarrar.
Los pasos ya están definidos. La empresa avanza para pedir una concesión no convencional (Cench), busca financiamiento y analiza postularse al RIGI en 2027. Con los beneficios del régimen, el plan prevé cerca de 100 pozos; sin ellos, unos 70. «Lo vamos a hacer igual si no conseguimos el RIGI, pero más lento», aseguró el CEO, que ya conversa con potenciales inversores. El objetivo declarado es llegar a costos de Estados Unidos y probar que acá se puede competir con el Permian, una pulseada que también mira la economía regional. Para Bentia Energy, el crecimiento grande llegará si logra producir del no convencional que a otros les pareció demasiado marginal. Lo que viene ahora es concreto: la Cench, la propuesta de RIGI y los dos pozos horizontales hacia Carmen Funes en 2027.