María Angélica Espinosa vuelve a la pelea electoral. La exintendenta de Las Lajas oficializó su candidatura a la intendencia en la última semana de octubre de 2026. Competirá con el sello de Primero Neuquén, el espacio del intendente capitalino Mariano Gaido. El regreso trae dos definiciones políticas. Por un lado, un respaldo explícito a la reelección del gobernador Rolando Figueroa en 2027. Por otro, críticas directas a la administración del actual intendente, Pablo Cortez. Es la primera candidatura concreta del armado de Gaido en una localidad del interior, después del desembarco del espacio en San Martín de los Andes.
Respaldo a Figueroa y críticas a Cortez
Espinosa explicó su regreso con una frase de vecindario: «La gente viene a mi local y me dice ‘María, tenés que volver’». También dijo que la propuesta de Primero Neuquén la entusiasmó, porque durante su mandato «sacaba mucho del modelo de gobernar que tuvo Mariano en la capital». De Figueroa destacó, sobre todo, la inversión provincial en rutas. «Que se esté poniendo mucha plata en las rutas es indispensable», afirmó, y lo vinculó con el comercio, el turismo y la seguridad. Además valoró el refuerzo de los pasos fronterizos con Chile. Según la candidata, los corredores alternativos pueden repartir mejor la carga logística y aliviar la congestión histórica de Pino Hachado.

El tono cambió cuando habló de la gestión de Cortez. Su reproche central es la discontinuidad: según Espinosa, el municipio dejó caer proyectos que ya estaban en marcha. «Tendrían que haber potenciado lo que estaba bien, seguirlo y mejorarlo», sostuvo. Mencionó el plan de asfalto, las viviendas, la cultura y la educación. Pero también se cuidó de prometer una gestión sin rupturas. «No voy a destruir nada de lo que está construido», dijo, y aseguró que continuará lo que la actual administración «hizo bien». Es un mensaje de orden, pensado para un electorado chico donde todos se conocen.
El balance de gestión que lleva a la campaña
María Angélica Espinosa apoya su propuesta en el balance de sus mandatos anteriores. El eje fue la autosuficiencia: capacitar al empleado municipal y generar recursos propios. Como el asfalto flexible resultaba impagable, el municipio montó su propia planta de asfalto rígido. Con mano de obra local pavimentó más de 200 cuadras y construyó veredas. Sumó playones deportivos en todos los barrios y una bicisenda de más de cuatro kilómetros. El mismo método sirvió para la red de gas: los empleados municipales hicieron el zanjeo mientras Camuzzi aportó la mano de obra especializada. Así el servicio llegó a más de 600 familias. Un esquema parecido extendió las cloacas en barrios que dependían de pozos ciegos.
La vivienda es el punto más fuerte de la oferta. Espinosa quiere reactivar un plan con aportes provinciales, cuotas de los vecinos y trabajo municipal. «Hicimos 56 viviendas y dejamos un plan de 40 diseñadas de la misma manera», explicó. Después viene el perfil turístico. Inspirada en el Paseo de la Costa de la capital, su gestión construyó una costanera de casi dos kilómetros. También potenció el camping de la Ruta 40, impulsó el Museo Paleontológico y terminó la terminal de colectivos. En lo social destacó el Centro de Educación Física N° 19, abierto en un «tiempo récord de 20 días». A eso sumó una cancha de hockey de nivel provincial y la llegada de carreras superiores como enfermería. «La herramienta para salir de la pobreza es el estudio», remarcó.
Un armado que crece hacia el interior
Para Primero Neuquén, Las Lajas es una prueba de escala. El espacio de Gaido nació en la capital y ahora busca candidatos propios en el interior, siempre alineados con Figueroa. La apuesta por María Angélica Espinosa combina dos cosas: una gestión que los vecinos ya conocen y un discurso de continuidad con la provincia. Enfrente estará Cortez, con el desgaste y la ventaja de estar en el cargo. Lo que viene ahora es la campaña en el territorio, pueblo por pueblo. Y la pregunta de fondo para 2027 es cuántas intendencias puede sumar el sello de Gaido fuera de Neuquén capital.

