La Expo Bovinos 2026 cerró este fin de semana en Junín de los Andes con una señal clara: la plata volvió a los remates. El Reservado Gran Campeón Hereford se vendió en $15,5 millones, con una oferta que llegó por teléfono. Los toros de los lotes campeones cotizaron entre 9 y 10 millones de pesos. Después de la sequía que golpeó a la provincia, los productores salieron a comprar genética. Ese dato dice más del ánimo del sector que cualquier discurso.
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Cuánto se pagó en los remates
La muestra llegó a su decimoquinta edición y los remates estuvieron activos de punta a punta. Las hembras Angus llegaron a los 4 millones de pesos. Los lotes de invernada, es decir los terneros que van a engorde, promediaron $6.600 por kilo. Hubo picos de $6.900. Los compradores convalidaron esos valores. El mercado internacional explica parte de ese entusiasmo. Carlos Odriozola, vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, fue directo: «los buenos precios se van a mantener». Según su lectura, la caída de los stocks ganaderos en el mundo sostiene la demanda. Por eso también sostiene el precio del ternero en la Patagonia.

Qué anunció Koenig para el campo
El respaldo político llegó con números. El ministro de Economía, Guillermo Koenig, detalló que el gobierno provincial destinó $5.000 millones para atender las consecuencias de la sequía. A esa cifra se suman $1.200 millones en incentivos ganaderos y otros $1.000 millones en créditos para comprar reproductores. En total, el paquete pasa los $7.000 millones. El anuncio llegó a un sector que pedía acompañamiento desde que la falta de lluvias complicó la producción. Además, el crédito para reproductores apunta al mismo lugar donde se movió la Expo Bovinos: la reposición de genética.
La presencia del ministro en la muestra tiene también una lectura política. El gobierno eligió la Expo para ratificar su apoyo al campo en un momento de precios firmes. Es decir, no apareció solo en la emergencia, sino cuando el negocio empieza a dar números. Eso le permite mostrar gestión frente a un sector con peso en el interior provincial.
El recambio generacional y lo que viene
Cecilia de Larminat, presidenta de la Sociedad Rural del Neuquén, puso el foco en otro dato: el crecimiento del concurso Tromen, el espacio para jóvenes dentro de la muestra. Más chicos participando significa más familias que siguen en la actividad, aunque la sequía haya puesto a prueba al sector. En una provincia donde el campo convive con el turismo y la energía, ese recambio no es un detalle.
La Expo Bovinos 2026 cerró, entonces, con tres cosas en la misma mesa: precios altos, crédito estatal y jóvenes que se suman. Lo que viene ahora es ver si esa combinación se sostiene fuera del ring de remate. La primera prueba será si los créditos para reproductores llegan rápido a los productores que los necesitan. La segunda, si los precios internacionales que proyecta Odriozola aguantan hasta la próxima zafra. La ganadería neuquina salió de la sequía con el bolsillo más firme; ahora tiene que demostrar que puede crecer con él.

