La Legislatura del Neuquén abrió este martes 26 de mayo la comisión interpoderes especial que tiene a su cargo la redacción del nuevo Código Procesal de Familia. El cuerpo se constituyó a las 9 de la mañana bajo la presidencia del diputado Ernesto Novoa (bloque Comunidad) y reúne a representantes de los tres poderes del Estado, los colegios de abogados, defensorías del niño, organizaciones civiles especializadas y universidades. El objetivo declarado por las autoridades es sancionar el anteproyecto antes de fin de año.
La iniciativa replica el modelo del Código Procesal Civil que la Legislatura sancionó y el Ejecutivo provincial promulgó en diciembre, y que entrará en vigencia el próximo agosto. La continuidad del proceso responde al pedido explícito que el gobernador Rolando Figueroa hizo al promulgar el código civil: agilizar los procedimientos judiciales en familia y «acercar la Justicia a la gente». El proyecto tenía como horizonte original una sanción entre abril y mayo, plazo que finalmente se corrió hacia el segundo semestre.
Quiénes integran la comisión interpoderes
La comisión especial para el nuevo Código Procesal de Familia tiene composición mixta. Por el Poder Legislativo participan diputados de los bloques con representación parlamentaria. Por el Poder Judicial concurren magistrados del fuero y representantes del Tribunal Superior de Justicia. Por el Poder Ejecutivo asisten funcionarios del Ministerio de Gobierno y de la Secretaría de Justicia provincial. A esa estructura institucional se suman delegados de los colegios de abogados, defensorías del niño y universidades con cátedras vinculadas al derecho de familia.
El diputado Claudio Domínguez (MPN), que integra la comisión, precisó que «el proyecto ya se venía trabajando desde hace unos cuatro años» y que en la gestión anterior se llegó a un primer borrador «al que le faltaban muy poquitos artículos» para quedar cerrado. La instancia que arranca este martes retoma ese trabajo previo con el objetivo de cerrar el texto definitivo. «Ahora empezará un trabajo más fino para ajustar el texto y las modificaciones que se decidan, teniendo en cuenta además los aportes de todas las partes que sean convocadas a la comisión», definió.
La frecuencia de las reuniones dependerá del grado de avance, aunque la idea es sesionar al menos semana de por medio. La comisión también espera incorporar los aportes que surgieron durante 2025 en las recorridas territoriales que la Legislatura organizó por distintas regiones de la provincia, para escuchar las particularidades del fuero en zonas rurales, comunidades mapuches y municipios pequeños del interior.
El asesoramiento de Aída Kemelmajer de Carlucci
Uno de los activos institucionales del proceso es la presencia de la jurista Aída Kemelmajer de Carlucci como asesora externa. La experta —ex jueza de la Suprema Corte de Mendoza, co-redactora del Código Civil y Comercial de la Nación, y referente reconocida del derecho de familia en Argentina y América Latina— participó del año pasado en varios encuentros organizados por la Legislatura del Neuquén. Su rol en la reforma aporta una capa de legitimación técnica que la administración Figueroa viene capitalizando: si el código civil estrena en agosto con Kemelmajer en los créditos, el nuevo Código Procesal de Familia replicará la misma fórmula de respaldo doctrinario.
El recurso a una experta nacional de primer nivel responde a una decisión deliberada del Ejecutivo provincial: la reforma no se piensa como una actualización menor sino como un cambio de paradigma. Entre los principales cambios a implementar figuran la definición de una etapa prejudicial a cargo de conciliadores —pensada para descomprimir el ingreso de causas a los juzgados—, la designación de jueces especializados en violencia intrafamiliar, y la incorporación de principios procesales actualizados que reconocen la vulnerabilidad estructural de las personas que llegan al fuero.
«Antes de fin de año»: el cronograma político
Domínguez fue explícito sobre la expectativa de plazos: «Considero probable que el código se apruebe antes de fin de año». El cronograma encaja con la agenda legislativa provincial: el segundo semestre suele concentrar la actividad parlamentaria fuerte de Neuquén, después del receso de invierno y antes del cierre del ejercicio fiscal en diciembre. Aprobar el Código Procesal de Familia antes del 31 de diciembre tendría además un valor político concreto para la administración Figueroa: cerrar el ciclo de reformas procesales con dos códigos sancionados en el primer mandato.
El ritmo dependerá de cuántos artículos requieran rediscusión, de los aportes de los expertos convocados y de la voluntad política de los bloques. Domínguez destacó que el proceso encontró «predisposición» tanto del Poder Ejecutivo como del Poder Judicial, lo que reduce el costo de coordinación interpoderes. La comisión no enfrenta hoy oposición frontal de ningún bloque: la pregunta no es «si» sino «cuándo».
Qué cambia con el nuevo código
Para quien tramita una causa en el fuero —divorcios, alimentos, régimen comunicacional, adopciones, violencia intrafamiliar, vínculos filiales— el Código Procesal de Familia apunta a tres cambios visibles. Primero, la etapa prejudicial obligatoria a cargo de conciliadores: muchos conflictos podrán resolverse antes de llegar al juzgado, reduciendo tiempos y costos. Segundo, la especialización judicial en violencia intrafamiliar: jueces formados específicamente en la materia, con criterios procesales adaptados a la urgencia y vulnerabilidad propias del fuero. Tercero, la actualización de los principios procesales a la realidad social y demográfica actual de la provincia, que se viene transformando aceleradamente por el crecimiento poblacional asociado a Vaca Muerta.
La pregunta operativa que el código deberá responder, una vez sancionado, es de implementación: cuántos jueces nuevos requiere el sistema, qué presupuesto necesita la Justicia de Familia provincial para sostener el modelo, y cuántos conciliadores hay que formar para que la etapa prejudicial funcione sin convertirse en un cuello de botella adicional. La sanción del texto es el primer paso; la implementación verificable será el examen de 2027.
El cuadro institucional del primer mandato Figueroa
La reforma se suma a una agenda institucional densa que el Ejecutivo provincial viene moviendo en paralelo: el Código Procesal Civil sancionado en diciembre, el régimen GNL provincial enviado a la Legislatura en mayo, el proyecto de Declaración Jurada patrimonial impulsado por el Interbloque Neuquén República que tomó estado parlamentario el 22 de mayo, y la discusión por la composición de la futura conducción del MPN articulada por el diputado Gabriel Álamo. El segundo semestre de 2026 concentra el grueso de la cosecha legislativa del primer mandato.
El próximo hito del proceso es la primera reunión de fondo de la comisión interpoderes, que arranca este martes a las 9 hs en la sede de la Legislatura provincial. La frecuencia siguiente y el ritmo de las votaciones internas marcarán si el Código Procesal de Familia llega al recinto antes del cierre de las sesiones ordinarias o si requiere prórroga hacia el primer trimestre de 2027.
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