Setenta neuquinos nuevos llegan cada día, unos 30 mil por año. Con esa cuenta abrió el gobernador Rolando Figueroa el balance de su gestión ante ministros e intendentes, este martes 22 de septiembre en Casa de Gobierno. Los 1.000 días de Figueroa se cumplieron el 4 de septiembre, pero la presentación tuvo una consigna pensada para durar: «1.000 días, 1.000 razones, 1.000 obras». El dato central fue que Neuquén tendrá hacia fines de 2026 unas 1.075 obras financiadas solo con fondos provinciales. Según precisó el propio gobernador, se trata de obras en ejecución, no terminadas.
El 13% del barril que le queda a Neuquén
La estrategia parte de una decisión política: usar la renta de Vaca Muerta para construir infraestructura y, a la vez, diversificar la economía. Figueroa volvió a su cuenta sobre el barril exportado. «Sobre un barril de petróleo para exportación, aproximadamente a Neuquén le queda el 13 por ciento», explicó. Según su cálculo, el 17 por ciento queda en el Estado nacional y el 10 por ciento se reparte entre el resto de las provincias, «sin que hagan nada». Es una estimación del gobernador, no una cifra oficial de Nación. Pero le sirve para plantear el reclamo de fondo: con ese 13% la provincia tiene que sostener toda la «sustentabilidad social» que, según él, hace virtuoso el círculo.

Rutas, escuelas y viviendas: el paquete de obras
En el balance de los 1.000 días de Figueroa, la obra pública ocupó el lugar central. El plan vial contempla 1.000 kilómetros de rutas nuevas y la repavimentación de otros 650. En educación, la Provincia proyecta 100.000 metros cuadrados de escuelas, con diez edificios para escuelas técnicas, además de 21.000 estudiantes becados. En vivienda, el plan Neuquén Habita apunta a 30 mil soluciones habitacionales. Figueroa lo resumió así: «Todo esto de monetizar diferente el subsuelo, trabajarlo y ver qué tienen que pagar, fue una decisión política». También dejó dos anuncios con filo: la provincia podrá cancelar toda su deuda en 2030 y desde enero habrá peajes en la Ruta Provincial 7.
Más allá del petróleo: riego, formación y 2050
La apuesta no se limita a la infraestructura petrolera. La Provincia impulsa obras hídricas para ampliar la superficie bajo riego y trabaja con las operadoras en pruebas productivas sobre tierras ligadas a la actividad. La idea es saber qué cultivos prosperan ahí y armar una matriz agrícola y ganadera atada al crecimiento de la cuenca. Figueroa también defendió la formación laboral. «Acá no llegan, se ponen el mameluco y ya trabajan en el petróleo. Requiere formación, por eso creamos el Instituto Vaca Muerta», dijo. La planificación mira a 2030 y a 2050, con el gas natural licuado, el turismo y la conectividad como nuevas fuentes de empleo, según detalló el Gobierno provincial.
El crecimiento poblacional atraviesa todo el discurso. «Son alrededor de 30 mil personas al año, es como otro Chos Malal que se suma», comparó el gobernador. El último censo mostró un ritmo menor, de unos 40 habitantes por día entre 2010 y 2022. Sin embargo, la tendencia es la misma: Neuquén fue una de las provincias que más creció en el país, y esa presión explica la urgencia por rutas, agua, escuelas y viviendas que se ve en cada localidad.
Un balance que mira más allá de las urnas
El mandatario tomó distancia del calendario electoral. «No estamos enfocados en las elecciones, sino en construir Neuquinidad con todos y trabajar por las próximas generaciones», sostuvo, y definió el proceso como «un desafío generacional». Lo acompañaron la vicepresidenta primera a cargo de la Legislatura, Zulma Reina, y buena parte del gabinete. Lo que viene ahora dirá si el balance de los 1.000 días de Figueroa se sostiene en el terreno: la AOG 2026 en Neuquén en octubre, la puesta en marcha de las 1.075 obras en los próximos dos meses y la pulseada con Nación por el reparto de la renta, un tema que ya ocupa el centro de la agenda política provincial. «Sin sustentabilidad social no hay proyecto económico», cerró.

