Cinco empresas de ingeniería se anotaron para dibujar el asfalto que todavía le falta a Vaca Muerta. Este lunes 21 de septiembre, la Provincia abrió los sobres de las dos licitaciones para los proyectos ejecutivos de las rutas 8 y 51. Son 141 kilómetros entre pavimentación y repavimentación. El diseño de ingeniería y los estudios ambientales tienen un presupuesto oficial de $3.050 millones. Pero el dato de fondo es otro: las obras que saldrán de esos planos ya tienen plata asegurada, porque forman parte del acuerdo que el gobierno firmó con las petroleras el 8 de septiembre.
Qué tramo abarca cada proyecto
La ruta provincial 8 es el tramo más largo. El proyecto cubre 85 kilómetros entre la Nueva Vinculación del Fideicomiso Petrolero y el empalme con la ruta 6. La ingeniería tiene un presupuesto de $1.955 millones. El corredor corre de norte a sur, en paralelo a la ruta nacional 151, y une las rutas provinciales 6 y 7. Se trata de una calzada única con doble sentido de circulación, dividida en dos secciones de 35,9 y 46,2 kilómetros. Así, las futuras etapas de construcción podrán licitarse por separado.

La ruta provincial 51, en cambio, suma 56 kilómetros entre el empalme con la ruta 8 y el cruce con la ruta 17. Su presupuesto de ingeniería es de $1.095 millones. Ahí el trabajo combina pavimento nuevo con repavimentación del existente. El objetivo es abrir una alternativa asfaltada hacia Añelo desde la región Confluencia, apta para todo tipo de tránsito. Además, el trazado bordea los embalses Los Barreales y Mari Menuco. Por eso el gobierno le asigna también una pata turística a un corredor pensado para el petróleo.
Cómo se financian las obras con las petroleras
El gobernador Rolando Figueroa ubicó estas licitaciones como la segunda etapa del esquema con las operadoras. La primera fue la circunvalación de Añelo. «El Estado ejecuta gran parte de las obras. Sin embargo, otras partes son prefinanciadas por las operadoras a través de regalías anticipadas o bien peaje anticipado», dijo durante el acto de apertura de sobres. Es decir, las empresas adelantan regalías que iban a pagar más adelante, o recuperan lo invertido con un peaje. De hecho, la obra sobre la ruta 8 ya arrancó hasta el Camino de la Tortuga con ese mismo mecanismo.
Figueroa calificó el esquema como «algo inédito para la República Argentina» y agradeció a las empresas que confían y participan. El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, marcó la velocidad del proceso. El acuerdo con las petroleras se firmó el 8 de septiembre y trece días después ya se licitan los planos de las rutas 8 y 51. «Ya contamos con el financiamiento para poder hacer las rutas, nos están faltando los proyectos», resumió. Con cinco oferentes en cada licitación, agregó, la Provincia podrá elegir el mejor proyecto y el mejor precio. Koenig expondrá el modelo de financiamiento la semana que viene, según anticipó el gobernador.
Tres polos de producción y lo que viene
Los corredores no son casuales. Figueroa describió tres polos que la Provincia quiere potenciar: Añelo, Rincón de los Sauces y Cutral Co-Plaza Huincul. La ruta 8 apunta al segundo, donde el gobernador espera que la actividad hidrocarburífera impacte con fuerza en los próximos meses. La ruta 51, mientras tanto, se conecta con el desarrollo del GNL previsto para Cutral Co y Plaza Huincul. El ministro de Trabajo y presidente de Fiduciaria Neuquina, Lucas Castelli, destacó la cantidad de empresas presentadas y prometió novedades pronto sobre la adjudicación. Fiduciaria Neuquina llevó adelante el proceso licitatorio.
La inspección de los trabajos quedará en manos de Vialidad Provincial, que preside José Dutsch, con la aprobación y certificación de cada etapa. El próximo paso es conocer a las adjudicatarias y poner los planos sobre la mesa. Cuando los proyectos ejecutivos de las rutas 8 y 51 estén terminados, la Provincia podrá licitar el asfalto propiamente dicho, con el dinero de las operadoras ya comprometido. Para la gestión Figueroa, esa secuencia es la prueba de que el cofinanciamiento privado puede acortar los plazos de la obra pública en la cuenca.