Quien llegue esta semana al Aeropuerto Internacional Presidente Perón de Neuquén ya no se cruza con una cabina atendida por una persona. En su lugar hay pedestales que emiten el ticket solos. El estacionamiento del aeropuerto estrenó un sistema automatizado y, con él, una nueva estructura de tarifas. La hora cuesta $6.000 y la estadía diaria, $50.000. Quien pague de forma digital, con código QR, accede a un descuento del 20%. Es el cambio más visible de una refuncionalización que la provincia detalló este jueves 5 de noviembre.
Cuánto costó la primera etapa de la obra
La inversión de esta primera etapa fue de USD 388.000. De ese total, USD 187.600 se fueron en obra civil. Otros USD 86.900 cubrieron la infraestructura de datos que sostiene el sistema sin personal. Y USD 60.800 se destinaron a señalética, para que el conductor entienda por dónde entrar y por dónde salir sin preguntar. Son montos chicos si se los compara con lo que la terminal todavía necesita. Pero resuelven un problema concreto que los usuarios sufrían a diario.

Ese problema era la fila. Según la explicación oficial, las demoras «se extendían hasta la rotonda de ingreso, el espacio DUAM y el sector del Parque Valentina». Es decir, la cola del estacionamiento del aeropuerto llegaba a trabar el tránsito de la zona. Por eso el acceso tiene ahora dos carriles permanentes. Además, el egreso quedó independiente del ingreso. Antes, los autos que entraban y los que salían compartían el mismo embudo. Ahora cada flujo tiene su propio camino.
Qué falta y por qué entra Nación en la discusión
La obra del estacionamiento es apenas la cara visible de una discusión más grande. El ministro Guillermo Koenig explicó que la provincia busca incorporar el aeropuerto al Grupo A del Sistema Nacional de Aeropuertos. Ese grupo es el que concentra las terminales con mayor tráfico del país. Entrar ahí permitiría acceder a subsidios nacionales. También abriría la puerta a resolver inversiones pendientes que superan los USD 100 millones, según el cálculo oficial. Sin ese respaldo, la terminal depende de lo que pueda financiar la provincia o el concesionario.
Ahí aparece el otro actor. Los trabajos forman parte de obligaciones incumplidas desde 2021 por ANSA, la sociedad que opera el aeropuerto y que controla Corporación América Airports. Mientras tanto, se definen los aspectos contractuales de la terminal. Es decir, la provincia avanza con mejoras puntuales al mismo tiempo que discute quién debe pagar las grandes. El estacionamiento automatizado funciona, en ese esquema, como una obra que no podía seguir esperando. Quien quiera seguir el detalle de la gestión provincial puede consultar el sitio oficial del Gobierno de Neuquén.
Qué significa el cambio para el pasajero
Para quien usa la terminal, el efecto es doble. Por un lado, el trámite de entrada y salida se acelera, porque no depende de la velocidad de una cabina. Por otro, el costo quedó explícito y con incentivo al pago digital: la diferencia entre pagar en efectivo o con QR es de un quinto de la tarifa. En una provincia donde la movilidad aérea crece al ritmo de Vaca Muerta, cada minuto en la fila tiene costo. Esa es la lógica detrás de la obra.
Lo que viene ahora es más lento que levantar un pedestal. La incorporación al Grupo A depende de Nación. La definición contractual con el concesionario depende de una negociación que lleva años. Y las inversiones pendientes, que multiplican por más de 250 la plata puesta en esta etapa, siguen sin fecha. El estacionamiento del aeropuerto ya cambió. El resto de la terminal, por ahora, espera que esa discusión se destrabe. Las novedades de esa pulseada se siguen en Política & Poder y en Energía & Sociedad.

