Neuquén figura entre las provincias que más invierten en educación en el país. Sin embargo, no tiene datos confiables para saber qué aprenden sus alumnos. Esa paradoja estará en el centro del XIX Foro de Calidad y Equidad Educativa, el próximo martes 15 de septiembre. La cita es de 9 a 12.30 en el Auditorio Ene del Polo Científico Tecnológico de la capital provincial. El encuentro reúne a la ministra de Educación, Soledad Martínez, al gobernador Rolando Figueroa y a especialistas nacionales para discutir la educación en Neuquén.
«Necesitamos mediciones para saber dónde estamos», planteó Manuel Álvarez Trongé, presidente de Educar 2050, la organización que impulsa el foro. El dirigente valoró la inversión educativa, los salarios docentes y las becas Gregorio Álvarez. Pero advirtió un problema de fondo: la provincia carece de información suficiente sobre los niveles de aprendizaje. Sin ese diagnóstico, sostiene, es imposible definir qué políticas hacen falta para mejorar.
Solo 2 de cada 10 alumnos de primaria rinden las pruebas Aprender
Los números que encienden la alarma salen de las evaluaciones nacionales. Neuquén registra una participación de apenas el 20% en primaria y el 42% en secundaria en las pruebas Aprender, que organiza la Secretaría de Educación de la Nación. «La gran pregunta es qué es lo que sucede, por qué no se presentan», se preguntó Álvarez Trongé. Esa ausencia impide comparar a la provincia con las otras 23 jurisdicciones del país. También limita el diseño de políticas públicas con datos comunes, un punto sensible para la educación en Neuquén y para toda la agenda social de la provincia.

Evaluaciones propias, PISA y seguimiento de egresados
El menú de propuestas que llega al foro es concreto. Educar 2050 plantea que Neuquén avance con evaluaciones provinciales articuladas con los resultados de Aprender. También sugiere sumar las pruebas EGRA, que miden la alfabetización temprana. Y anotarse en evaluaciones internacionales como PISA: allí ya se midieron Córdoba, Tucumán, Ciudad de Buenos Aires y Mendoza. Además, la mirada se extiende más allá del aula. El seguimiento de los egresados —cuántos entran a la universidad, cuántos sostienen el primer año— también habla de la calidad del sistema. «Cualquier pozo petrolero en Neuquén, o cualquier industria, negocio o comercio, necesita mediciones», comparó el titular de la organización.
Vaca Muerta, las empresas y el reclamo a Nación
La agenda incluye un panel sobre la situación educativa en la cuenca neuquina y otro sobre educación, empleabilidad y desarrollo. El papel del sector productivo será uno de los ejes, en una provincia atravesada por el crecimiento de Vaca Muerta. Para Álvarez Trongé, las empresas no deben limitar su aporte a las escuelas técnicas ni a formar perfiles para la industria hidrocarburífera. «La educación no se terceriza», advirtió. El dirigente también le apuntó a la Casa Rosada: «El Gobierno nacional tiene una responsabilidad indelegable en materia educativa y no puede mirar al costado». Y reclamó mejores salarios, condiciones laborales adecuadas y formación continua para los docentes.
La actividad es libre y gratuita, con inscripción previa, y se podrá seguir de forma presencial o por Zoom. El cierre estará a cargo de la especialista Guillermina Tiramonti, que buscará ordenar las conclusiones y proponer caminos para la toma de decisiones. El trasfondo es electoral: Álvarez Trongé pidió que el tema entre en las campañas de 2027, porque «tenemos que votar educación, no solamente economía o seguridad». Lo que viene después del foro será la verdadera medida. Si la provincia avanza con evaluaciones propias y se suma a PISA, la educación en Neuquén podrá convertirse en una política de Estado y dejar de discutirse a ciegas.

