La ciencia estatal también se contrata como un servicio. Daniel Salamone, presidente del CONICET, presentó esta semana en Buenos Aires las herramientas del organismo para que las empresas le encarguen trabajo a sus laboratorios. Para una pyme neuquina que provee a Vaca Muerta, el dato es práctico: contratar ciencia del CONICET no exige viajar ni tener contactos en la Capital, porque la puerta de entrada regional está en la ciudad de Neuquén.
Esa puerta es el CCT Patagonia Confluencia, el centro que el organismo tiene desde 2019 en el barrio Alta Barda de la capital provincial, con una zona de influencia que abarca Neuquén, Río Negro y La Pampa. Además, el centro cuenta con una oficina de vinculación tecnológica: el mostrador donde un privado puede pedir ensayos, desarrollos a medida o asistencia técnica de los investigadores de la región.
Qué presentó Salamone y en qué marco
El titular del organismo expuso en un panel sobre ciencia aplicada a la producción desde las pymes, durante el 7° Congreso Industrial del Consenso Nacional del Trabajo y la Producción. La entidad también montó un stand institucional en la Expo Industrias y Servicios 2026, en el predio de La Rural, según informó el CONICET en una nota publicada el 28 de agosto. Salamone mostró allí las herramientas de la Gerencia de Vinculación Tecnológica, el área que convierte el conocimiento de los laboratorios en contratos con empresas. También definió el objetivo sin vueltas: dijo que uno de los principales desafíos del organismo es acercar cada vez más sus capacidades a las empresas.

Y-TEC, el ejemplo con la industria energética
Como caso de articulación con el sector energético, Salamone citó a Y-TEC, la empresa de tecnología que comparten YPF, con el 51%, y el CONICET, con el 49%. Según su presentación institucional, la firma reúne más de 50 laboratorios y más de 200 profesionales, acumula más de 50 patentes y afirma haber llevado al mercado más de 20 productos con tecnología propia. El modelo es fácil de leer: la petrolera pone la demanda concreta y el sistema científico aporta equipos y conocimiento. Esa lógica es la que el organismo ahora busca replicar con empresas más chicas.
Cómo arranca el trámite desde Neuquén
Quien quiera contratar ciencia del CONICET desde la región no arranca de cero. El centro de Alta Barda coordina seis institutos de investigación en su zona de influencia y su oficina de vinculación recibe los pedidos del sector productivo. El menú va desde un ensayo de laboratorio puntual hasta un desarrollo a medida de varios meses. Para las proveedoras de Vaca Muerta, que compiten por costos y por estándares técnicos, ese canal ofrece una alternativa local frente a servicios que hoy suelen buscarse fuera de la provincia.
La incógnita es cuántas pymes de la cuenca van a usar el mostrador: la presentación de Salamone no incluyó casos neuquinos concretos, y ese es el casillero que falta llenar. El costo de averiguarlo es bajo, porque contratar ciencia del CONICET empieza con una consulta a la oficina de vinculación del centro regional. Lo que viene ahora depende de que la oferta de los laboratorios y la demanda de la agenda tecnológica de la provincia se encuentren en contratos firmados.