Más de 1.000 pymes ya tienen la certificación de empresa neuquina. El sello las identifica como parte de la cadena de valor local y, además, les abre la puerta de las operadoras de Vaca Muerta y de sus grandes contratistas. La credencial nace de la Ley 3338, la norma provincial que ordena fortalecer el entramado de proveedores propios de la industria energética. El número se confirmó durante la tercera ronda de negocios del año, que sentó frente a frente a las firmas certificadas con los equipos de compras de Pan American Energy, Tecpetrol, Techint y Petrolsur.
Anabel Lucero Idizarri, gerente general del Centro PyME-Adeneu, celebró la marca durante el encuentro. «Recientemente superamos el millar de empresas certificadas, un número que nos enorgullece», dijo. Según la funcionaria, el resultado responde a un mensaje explícito del gobernador Rolando Figueroa: las operadoras y las empresas de servicios deben priorizar la contratación de firmas neuquinas. El organismo depende del ministerio de Economía, Producción e Industria y es la autoridad de aplicación de la ley.
Para qué sirve el sello de empresa local
Las rondas de negocios son la herramienta más visible de esa política. Buscan vincular a las pymes con las compañías operadoras y de servicios especializados que trabajan en la Cuenca Neuquina y que necesitan proveedores para los más variados rubros de bienes y servicios. Ahí la certificación de empresa neuquina funciona como carta de presentación. El registro completo está publicado en una plataforma online y las grandes compañías lo consultan para invitar a cotizar. Para un taller, una transportista o una consultora chica, esa vidriera puede cambiar la escala del negocio.

«Te abre un abanico de contactos y de contratos»
Los testimonios de los certificados van en la misma línea. Nicolás D’Angelo, director comercial de la firma de servicios eléctricos Equipel, valoró el espacio de encuentro: «Eso es lo que hoy necesitamos para desarrollar verdaderamente Vaca Muerta: poder conocernos, para poder asociarnos». Leticia Torres, directora de la consultora de recursos humanos Patagonia Resources, destacó la visibilidad que ganan los más chicos cuando las empresas obligadas los invitan a cotizar: «Tenemos la posibilidad de que nos vean como marca, como emprendedores».
Fernando Coscia, dueño de Mafer Servicios, una empresa de perforación y torqueo, fue todavía más directo: «Las rondas son lo mejor que nos ha pasado», porque —explicó— el organismo «te lleva de la mano adonde vos tenés que ir para poder trabajar». Daisy Campos, gerenta de la transportista Airquen, de Plottier, alentó al resto a tramitar el sello. «Te abre un abanico de posibilidades, de contactos y de nuevos contratos. No es complicado, es súper sencillo», aseguró.
Cómo se tramita y qué evalúa la ley
La norma aplica una fórmula que pondera el domicilio de la empresa, el coeficiente de ingresos, la conformación del capital social, el empleo que genera y la cantidad de bases y oficinas en territorio provincial. El trámite se hace directamente ante el Centro PyME-Adeneu, es completamente online y no tiene costo. Para la economía provincial, el desafío que viene es convertir esa vidriera en contratos firmados. Con el millar superado, la certificación de empresa neuquina deja de ser una rareza para volverse el estándar de entrada al negocio energético. Ahí se juega la promesa de que la renta de la cuenca también quede en manos neuquinas.
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