Una empresa neuquina decidió que su negocio está en el aire. IVH S.R.L. reformó su estatuto para dedicarse a la vigilancia aérea de ductos: gasoductos, oleoductos y líneas eléctricas de la industria petrolera y minera. Los socios aprobaron el cambio el 7 de agosto y la decisión se publicó el viernes 21 en el Boletín Oficial provincial. El giro apunta a un nicho poco visible del negocio de Vaca Muerta: el patrullaje de la red de caños que saca la producción de la cuenca.
Qué va a poder hacer la empresa
El nuevo objeto social habilita a la firma a instalar talleres de reparación y guarda de aeronaves, con sus repuestos y su instrumental. También la autoriza a actuar como representante o concesionaria de equipamiento aeronáutico. Pero el corazón del cambio es el trabajo aéreo: la inspección y la vigilancia de los caños vinculados al petróleo y la minería. La sociedad sumó además construcción e ingeniería, con obras viales, gasoductos, oleoductos y usinas entre sus actividades permitidas.

En la práctica, ese trabajo consiste en sobrevolar la traza con frecuencia regular. Desde el aire se detectan fugas, movimientos de suelo, obras no autorizadas o intrusiones sobre el derecho de vía. Es un control que las transportistas necesitan durante toda la vida útil del caño, no solo mientras lo construyen.
Por qué hay mercado para patrullar caños
La demanda potencial crece con cada caño nuevo. El caso más visible es VMOS, el oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada. YPF informó que el sistema podrá exportar hasta 550.000 barriles diarios, ampliables a 700.000, y que la compañía contrató 120.000 de esa capacidad. Cada kilómetro de traza nueva agranda el territorio a controlar. Por eso la vigilancia aérea de ductos aparece como un servicio con espacio para crecer en la provincia, aunque el edicto no vincula a IVH con ningún contrato del sector.
El permiso que falta para despegar
El estatuto reformado no alcanza para volar. El trabajo aéreo exige una autorización previa de la ANAC, que otorga el Certificado de Explotador de Trabajo Aéreo. La solicitud se presenta al menos 60 días antes del inicio previsto de operaciones. Desde julio, además, el organismo admite certificaciones provisorias de hasta 90 días cuando solo faltan requisitos administrativos. El propio texto societario condiciona la actividad a obtener esas habilitaciones.
La reforma de IVH no fue la única señal del interés por los servicios petroleros en la misma edición del boletín. También quedó registrada TEC MEC SAS, una sociedad con socios de Salta y Tucumán que fijó domicilio en la ciudad de Neuquén. Su plan: fabricar y mantener válvulas, bombas, compresores y cañerías para petroleras y mineras. Las dos movidas cuentan la misma historia, porque la cuenca genera trabajo mucho más allá del pozo. Mientras la red de evacuación siga sumando kilómetros, la vigilancia aérea de ductos tiene chances de volverse un rubro con nombre propio en Vaca Muerta.
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