El dique Ballester es la obra que reparte el agua del río Neuquén desde 1916. Funciona como cabecera del sistema de riego del Alto Valle y, al mismo tiempo, como válvula de seguridad frente a las crecidas. Sin esa estructura de hormigón y acero no existirían las chacras de peras y manzanas que definen a la región. Esta guía explica dónde queda, por qué se construyó, cómo trabaja cada temporada y qué conviene mirar cuando sube el caudal.
¿Dónde queda el dique Ballester y qué une?
El dique cruza el río Neuquén de margen a margen, unos 25 kilómetros al norte de la capital neuquina. De un lado está Vista Alegre Norte, en territorio neuquino. Del otro, Barda del Medio, en el municipio rionegrino de Contralmirante Cordero. Su coronamiento funciona además como puente carretero, y por eso muchos vecinos lo conocen simplemente como «el puente-dique». Es uno de los pocos cruces entre las dos provincias en ese tramo del río. Según el Gobierno de Río Negro, el corredor urbano y rural que depende de su agua supera los 120 kilómetros y concentra más de 300.000 habitantes.

¿Por qué se construyó? De la estepa seca a las chacras del Alto Valle
A fines del siglo XIX el valle era estepa seca, castigada por inundaciones periódicas. En 1898 el Estado nacional encargó al ingeniero italiano César Cipolletti el diseño para regular el río Negro y regar sus márgenes. Cipolletti murió en 1908, durante el viaje desde Génova, sin ver la obra. El proyecto definitivo de derivación lo presentó en 1909 el ingeniero Decio Severini, que dirigió los primeros años de trabajo. Después llegó Rodolfo Ballester para completar la construcción, y por eso la obra lleva su nombre.

La fecha oficial de inicio es el 17 de marzo de 1910, cuando se colocó la piedra basal con la presencia del presidente José Figueroa Alcorta. Los trabajos preliminares, sin embargo, habían empezado a comienzos de ese año. En 1913 trabajaban en el lugar unos 350 obreros. El Estado nacional pagó la mayor parte del costo. El Ferrocarril Sud aportó fondos para el canal, porque la fruta de esas chacras iba a viajar en sus vagones. La obra se terminó en 1916, aunque el canal principal recién llegó a Chichinales en 1928. La red secundaria se completó durante los años 30, y ahí empezó de verdad la economía frutícola del valle.
¿Cómo funciona? Las 17 compuertas, el canal principal y el lago Pellegrini
La estructura funciona como un peine que atraviesa el río. Estos son sus números principales:
- 420 metros de largo, sin contar las rampas de acceso.
- 17 compuertas metálicas de 20 metros de ancho, de unas 33 toneladas cada una.
- 16 pilares de hormigón armado de 3 metros de ancho, más dos estribos.
- Una obra de toma con 12 vanos y 5 compuertas que regula el ingreso al canal principal.
- Un canal principal de 130 kilómetros que conduce entre 70 y 80 m³/s.
El esquema es simple. Las compuertas del dique elevan el nivel del río para que el agua entre por la obra de toma. Desde ahí, el canal principal recorre el valle hasta Chichinales y alimenta una red de canales secundarios, terciarios y comuneros que suma cerca de 2.000 kilómetros. El sistema se proyectó para unas 60.000 hectáreas y hoy riega alrededor de 50.000 hectáreas. La temporada de riego va de septiembre a mayo. En 2026, por ejemplo, las compuertas se abrieron el 18 de agosto y el agua tardó entre tres y cuatro días en llegar al Alto Valle Este.
La segunda función es menos visible, pero igual de importante. Un canal derivador saca excedentes del río hacia la Cuenca Vidal, una depresión natural que desde 1915 se convirtió en el lago Pellegrini. Ese canal puede evacuar hasta 2.000 m³/s en una crecida extraordinaria. Es decir, el dique no solo reparte agua: también la desvía cuando viene demasiada.
¿Quién lo opera y cómo se decide cuánta agua pasa?
El manejo diario está a cargo de los guardadiques, que trabajan en tres turnos de ocho horas y controlan niveles y caudales de forma continua. Pero la decisión de cuánta agua baja por el río se toma aguas arriba. La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC) fija la erogación del complejo Cerros Colorados en el compensador El Chañar. Ese complejo incluye Portezuelo Grande, Los Barreales, Mari Menuco y Planicie Banderita. Regula el Neuquén desde los años 70 y cambió por completo la lógica del dique, que hoy recibe un río ya regulado.
En la margen rionegrina, el riego depende del Departamento Provincial de Aguas, que administra el canal principal junto con los consorcios de regantes. La AIC, mientras tanto, publica a diario los caudales programados, el estado de los embalses y un pronóstico extendido. Son datos públicos que cualquier chacarero o vecino ribereño puede consultar.
¿Qué papel juega en las crecidas del río Neuquén?
Cada vez que llueve fuerte en la cuenca, el dique Ballester vuelve a la conversación. El motivo es la diferencia entre lo que entra y lo que sale. Dos episodios recientes muestran cómo se maneja:
- En junio de 2023 ingresaron al sistema picos instantáneos de 7.400 m³/s. Neuquén, Río Negro y la AIC acordaron no erogar más de 520 m³/s aguas abajo del dique y derivar entre 30 y 50 m³/s al canal de riego.
- En octubre de 2026, por lluvias en la cuenca, la AIC elevó la erogación de El Chañar hasta un tope de 550 m³/s. Centenario cerró de forma preventiva su paseo costero y los balnearios. Desde el 27 de octubre el caudal empezó a bajar: unos 420 m³/s en El Chañar y 355 m³/s aguas abajo de Ballester.
Esa diferencia de unos 65 m³/s entre un punto y otro es, justamente, el agua que el dique saca del río y manda al canal principal. Las localidades más sensibles a una suba son Vista Alegre, Centenario, Cipolletti, Campo Grande y Sauzal Bonito. Por eso cada anuncio de la AIC sobre erogación se lee en el valle casi como un parte meteorológico, y los municipios ribereños ajustan sus medidas según ese número.
Qué conviene saber: cómo visitarlo y cómo seguir el caudal
El dique se puede recorrer a pie o en auto por el coronamiento. La zona de Barda del Medio ofrece además balnearios municipales, parrillas, avistaje de aves y flotadas por el río, una salida habitual del turismo de fin de semana en el valle. Junto a la obra funciona el Museo Histórico del Riego, que exhibe instrumentos de la construcción, fotos y documentos de principios del siglo XX. Los horarios cambian según la época del año, así que conviene llamar antes al (0299) 490-8049.
Para seguir el río en tiempo real, el sitio de la AIC publica caudales programados, niveles de embalses y pronósticos. Quien tenga chacra o viva cerca de la costa puede mirar tres datos: la erogación en El Chañar, el caudal aguas abajo del dique Ballester y el nivel del embalse Los Barreales. Con esos tres números se entiende, en cualquier temporada, cuánta agua viene y cuánta se queda en el valle.