Dos equipos de perforación que salieron de Houston ya trabajan a pleno en Vaca Muerta. La empresa de servicios petroleros DLS Archer informó esta semana que las unidades DLS-175 y DLS-176 operan para YPF en la cuenca neuquina. Son equipos de categoría “Súper High Spec”, es decir, de la gama más alta en potencia, automatización y capacidad de perforación. Su arranque pone en marcha un contrato a cinco años con la petrolera de mayoría estatal.
Qué son los equipos Súper High Spec que llegaron a Vaca Muerta
La clasificación no es un adorno de marketing. En la jerga de la industria, un equipo “Súper High Spec” es un taladro terrestre de alta potencia, diseñado para pozos horizontales largos y complejos como los del shale. Incorpora sistemas automatizados y mejores estándares de seguridad, comparables a los de las cuencas más avanzadas del mundo, según precisó la compañía. Eso se traduce en menos tiempo por pozo y menor exposición del personal en el piso del equipo. Para una cuenca que necesita perforar cada vez más rápido y con ramas laterales más largas, ese tipo de unidad es la que marca la diferencia.

Un contrato a cinco años y un tercer equipo en 2027
El despliegue materializa el acuerdo que la compañía firmó con YPF por cinco años. El convenio también prevé un tercer equipo de última generación, el DLS-177, cuya llegada está programada para el primer trimestre de 2027. Además, incluye servicios de perforación con presión controlada, conocidos como MPD. Esa técnica ajusta en tiempo real la presión dentro del pozo mientras se perfora. Sirve para atravesar formaciones inestables con menos riesgo y menos paradas, y es cada vez más común en los desarrollos no convencionales de la cuenca.
La alianza con Patterson-UTI detrás del salto
Los dos equipos llegaron a Neuquén como resultado de la alianza estratégica que DLS Archer firmó a principios de 2026 con la compañía estadounidense Patterson-UTI. Según la empresa, ese acuerdo le permitió atender la creciente demanda de perforación de alta complejidad en las áreas no convencionales. Gerardo Molinaro, vicepresidente de Land Drilling de DLS Archer, lo resumió así. “Ver a los equipos 175 y 176 perforando en Vaca Muerta nos llena de orgullo y es la demostración concreta de nuestra capacidad de ejecución”, dijo. El ejecutivo también habló de una relación estratégica con YPF que, según sus palabras, “transforma la industria”.
Qué cambia para la cadena de proveedores local
El efecto no se agota en los pozos de YPF. Desde la compañía sostienen que la puesta en marcha de estas unidades tracciona al resto de la cadena de valor local. Cuando entra un equipo de este estándar, los contratistas que lo rodean —transporte, logística, mantenimiento— tienen que elevar sus propios estándares de servicio. Ese es, de hecho, el argumento que más le interesa a Neuquén: cada equipo de última generación que se instala en la cuenca sube el piso de exigencia para toda la industria regional. También amplía la demanda de personal calificado para operarlo.
Lo que viene ahora es la llegada del DLS-177 en los primeros meses de 2027, que completará la flota comprometida con YPF. Mientras tanto, los equipos 175 y 176 se suman a una cuenca donde la velocidad de perforación se volvió la variable decisiva para bajar costos. Con esta operación, DLS Archer refuerza su presencia en el mercado argentino en un momento en que Vaca Muerta necesita más taladros y más capacidad para sostener el crecimiento. El desafío para el resto de los proveedores será acompañar ese nivel.