El Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén aprobó este jueves la prohibición total de la actividad de limpiavidrios en semáforos, esquinas y espacios públicos de la capital provincial. La ordenanza, votada por 13 concejales a favor sobre 18, incorpora la práctica al Código Contravencional y habilita a inspectores municipales con apoyo policial para intervenir en los distintos puntos de la ciudad.
La iniciativa fue impulsada en conjunto por el Ejecutivo municipal y la Provincia, y se da en un contexto donde la actividad creció de forma sostenida desde la pandemia.
Las multas: cuánto pueden pagar limpiavidrios y conductores
La normativa establece sanciones económicas escalonadas según la reincidencia. Quienes realicen tareas de limpieza de vidrios en la vía pública podrán recibir multas que van desde los $17.520 hasta los $350.000. Pero la norma va más allá: los automovilistas que contraten o acepten el servicio también quedan alcanzados por sanciones de hasta $262.800.
El municipio informó que los controles se realizarán de manera preventiva y también a partir de denuncias ciudadanas.
Cómo se dividió la votación
La aprobación no fue unánime. Votaron a favor los bloques del Movimiento Popular Neuquino, Fuerza Libertaria, PRO, Pluralistas, Comunidad Neuquinizate, Juntos por la Vida y Confluencia Neuquina. En contra se expresaron Coalición Cívica-ARI, el FIT Unidad y Unión por la Patria. El concejal de La Libertad Avanza, Nicolás Montero, se abstuvo.

El debate en el recinto: pobreza versus convivencia
La discusión dentro del Concejo reflejó posiciones encontradas. La concejala del FIT Julieta Katcoff advirtió que la medida no ataca las causas estructurales del problema y cuestionó que la normativa pueda terminar convirtiendo la pobreza en una infracción. Desde el oficialismo, el concejal José Luis Artaza defendió la ordenanza como una respuesta necesaria a un problema creciente de convivencia y seguridad vial.
Qué pasa con las personas que hoy trabajan en los semáforos
Más allá de la prohibición, el municipio anunció un abordaje social para quienes actualmente desarrollan esta actividad. Según un relevamiento oficial, el 70% de las personas censadas no son oriundas de Neuquén, por lo que se trabajará en su revinculación con sus lugares de origen. Para el 30% restante, integrado por vecinos de la ciudad, se prevén capacitaciones laborales, programas de inserción y asistencia en salud mental y adicciones.