Tras 25 años de espera, 350 familias del sector Peumayen accederán a servicios básicos. El intendente Mariano Gaido confirmó que, bajo el modelo de «obras a la neuquina», los trabajos se finalizarán en cuatro meses, reduciendo a la mitad el plazo originalmente previsto.
Por qué es importante: La intervención en Peumayen no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia de urbanización en sectores históricamente postergados del Oeste neuquino. El uso de fondos propios y superávit municipal permite al Ejecutivo mantener el ritmo de obra pública en un contexto nacional de paralización de proyectos, consolidando el perfil de gestión local.
1. Eficiencia operativa: Plazos reducidos al 50%
Uno de los pilares del anuncio es la velocidad de ejecución. Según detalló Gaido, la obra estaba planificada para ocho meses, pero se completará en cuatro.
- Estado actual: A solo dos meses de inicio, la ejecución ya supera el 50%.
- Impacto sanitario: Se eliminan los pozos ciegos en veredas y el escurrimiento de aguas grises en las calles, mejorando drásticamente la salubridad del sector.

2. Urbanización integral: Cloacas, cordón cuneta y asfalto
La obra, ejecutada a través del Instituto Municipal de Urbanismo y Hábitat (IMUH), contempla una transformación por etapas que busca elevar el estándar de conectividad en el barrio:
- Fase 1: Conexión a la red de cloacas para 347 familias.
- Fase 2: Ejecución de cordón cuneta para definir la traza urbana.
- Fase 3: Pavimentación de las arterias principales, conectando al barrio con la trama vial del Oeste.
3. El modelo de «Cuentas Ordenadas»
La jefa de Gabinete, María Pasqualini, reforzó la narrativa de la «autonomía financiera». Al igual que las 300 cuadras recientemente inauguradas en Cuenca XV y Z1, los trabajos en Peumayen se financian sin endeudamiento. Este flujo de inversión propia es lo que permite al municipio mantener frentes de obra simultáneos en toda la capital mientras se espera la reactivación de fondos nacionales.
Lo que viene
Con la finalización de las cloacas en el corto plazo, el municipio prevé avanzar hacia la regularización dominial de más sectores en el Oeste. La velocidad de estas obras servirá como caso testigo para futuras intervenciones en barrios con décadas de informalidad, donde la infraestructura básica es el paso previo a la escrituración definitiva.