El proyecto Vaca Muerta Oil Sur cerró su primer gran hito en el componente offshore. La empresa Socotherm finalizó el revestimiento en concreto del VMOS ducto submarino que conectará las dos monoboyas de carga con la terminal de almacenamiento en Punta Colorada. Son más de 8 kilómetros de tubería de 38 pulgadas de diámetro, lo que lo convierte en el oleoducto submarino revestido en concreto más grande jamás realizado en la Argentina. La adaptación de la planta de Escobar de Socotherm se hizo en «tiempo récord» para ejecutar un proyecto que es la pieza central del esquema de exportación del crudo neuquino.
El procedimiento usó concreto de alta densidad reforzado con mineral de hierro y mallas de acero galvanizado. La capa protege la tubería del medio marino y le aporta el peso necesario para mantenerla estabilizada en el lecho de fondo durante la operación de carga. La definición técnica de Socotherm sobre el cierre del proceso fue contundente: «Es un hito muy importante para Socotherm y para todo el equipo que trabajó con enorme compromiso, profesionalismo y dedicación para llevar adelante uno de los proyectos de mayor complejidad técnica de los últimos años en Argentina».
El despliegue logístico hacia Punta Colorada
En paralelo al cierre del revestimiento, la operación logística avanza sobre el mar. El buque noruego Skandi Hera, propiedad de DOF Group, traslada seis anclas de 42 toneladas cada una y seis cadenas de 400 metros y 72 toneladas por unidad. El componente es el sistema de amarre de las dos monoboyas que recibirán el crudo desde la terminal en tierra. Las monoboyas se van a instalar entre 5 y 9 kilómetros de la costa de Río Negro, en aguas calmadas pero con profundidad suficiente para que un VLCC (Very Large Crude Carrier) pueda operar sin restricciones de calado.

El Skandi Hera no opera solo. Como buque de asistencia se sumó el Skandi Patagonia, también del grupo DOF. La planificación de la campaña logística incluye una segunda etapa programada para el tercer y cuarto trimestre del año con el mismo equipamiento. El VMOS está diseñado para tomar el crudo de Vaca Muerta que el oleoducto onshore (el famoso «VMOS terrestre») entrega en Punta Colorada y exportarlo por mar con destino a refinerías de EE.UU. y Asia. El cierre del componente offshore es la condición necesaria para que la exportación arranque a escala.
Por qué el ducto importa para el ciclo Vaca Muerta
El revestimiento finalizado es la última señal técnica de que el cuello de botella histórico de Vaca Muerta empieza a desaparecer. Durante años, la formación produjo crudo en cantidades que el midstream argentino no podía evacuar: las terminales de Puerto Rosales y la red de oleoductos heredada operaban a tope sin margen para el shale oil neuquino. El VMOS es la solución de fondo. Una vez en operación, la cuenca podrá exportar hasta 700.000 barriles diarios por una sola vía, suficiente para acompañar el plan productivo declarado por las operadoras hasta 2030.
El hito se inscribe en el ciclo de avances que viene mostrando Vaca Muerta en las últimas semanas. La producción récord de 610.000 barriles diarios del mes pasado confirmó la capacidad upstream. El acuerdo Figueroa-Marín sobre las nuevas concesiones abrió la ventana para que la curva de producción siga creciendo. Y la ley de regalías del GNL que esta semana se trata en Legislatura cierra el cuadro regulatorio para el componente gasífero. El VMOS es la pieza central del cuadro petrolero.
Lo que viene
El cronograma operativo apunta al cierre del proyecto VMOS hacia fines de 2026. La instalación efectiva de las dos monoboyas, una vez que el Skandi Hera complete las maniobras de fondeo de las anclas y cadenas, será el próximo hito visible. La integración del ducto submarino con la terminal en tierra y las primeras pruebas de carga sobre un buque cisterna son los pasos siguientes. La operación comercial regular del VMOS está prevista para los primeros meses de 2027, en sincronía con el inicio del plan exportador de las grandes operadoras de la cuenca.
El ducto submarino del VMOS no es solo una pieza de infraestructura energética. Es el ancla del modelo neuquino de buildout midstream que la provincia y la industria llevan articulado desde 2024: invertir en evacuar el shale, no solo en producirlo. El despliegue de Socotherm en Escobar y el ingreso del Skandi Hera a aguas rionegrinas son señales técnicas que confirman que el modelo está en ejecución. La información completa del avance del oleoducto y de la terminal de Punta Colorada se publica en la página oficial de VMOS Vaca Muerta Oil Sur.
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