La vereda de la calle Roca fue el escenario. El edificio estaba cerrado, pero la reunión se hizo igual. Este miércoles 23 de septiembre, siete consejeros del Partido Justicialista de Neuquén resolvieron la licencia de Asaad al frente del partido. La decisión apunta a José Carlos Asaad, intendente de Vista Alegre y presidente del Consejo Provincial del PJ, denunciado por presunta violencia de género por su expareja. Según la posición que adoptaron los dirigentes, el intendente «deberá hacer uso de una licencia preventiva inmediata» mientras avanza el procedimiento interno y la causa judicial.
La convocatoria salió de la vicepresidenta del PJ neuquino, Anahí Valdez. El encuentro arrancó pasadas las 17 y terminó cerca de las 19. Participaron los consejeros provinciales Luis Miguel Lucero, Florencio Héctor Pérez, Sandra Beatriz Luengo, Juan Domingo Linares, Jorge Eduardo Cano, Sergio Andrés Leiva y Ángela del Carmen Ortiz. El eje fue la situación institucional que abrió la denuncia, aunque también revisaron la Carta Orgánica partidaria y las normas internas para casos de violencia por razones de género. De hecho, la Secretaría de Mujeres y Diversidad de la provincia ya había activado el protocolo correspondiente.
Una medida partidaria, no un fallo sobre Asaad
El Consejo dejó una aclaración explícita: la medida es preventiva y de orden partidario. Es decir, no representa un pronunciamiento sobre la responsabilidad penal del intendente, que deberá definir la Justicia. Con esa fórmula, el PJ intenta separar dos carriles. Por un lado, el orden interno del partido. Por otro, la investigación que ya corre por la vía judicial. La Fiscalía de Violencia y Delitos Sexuales de Neuquén tomó intervención en el caso y dispuso medidas para evaluar las lesiones denunciadas por la expareja de Asaad.

La resolución llegó apenas un día después de que integrantes de la conducción partidaria reclamaran públicamente que Asaad dejara la presidencia hasta que se esclarezcan los hechos. Mientras tanto, el intendente negó las acusaciones. Dijo que presentará ante la Justicia pruebas y testimonios para sostener su versión. Por eso el pedido de licencia no cierra el tema, sino que lo ordena: el partido se corre del centro de la escena y deja que el expediente avance por otra vía. La disputa interna del peronismo neuquino ya venía tensionada por el caso desde que el gobernador Rolando Figueroa pidió su renuncia.
Valdez asume la conducción del PJ
La licencia de Asaad activó el mecanismo de reemplazo previsto en la Carta Orgánica del PJ. Esa norma interna establece que la vicepresidencia ocupa la conducción cuando el titular está ausente, impedido o de licencia. Por ese motivo, Valdez asumió el ejercicio de la presidencia del Consejo Provincial mientras dure la medida. Además, la dirigente pasa a encabezar el procedimiento interno que el propio partido abrió por el caso. El PJ, que funciona bajo la estructura nacional del Partido Justicialista, queda así con una conducción provisoria hasta que se resuelva la situación de su presidente.
El cuadro es delicado para el intendente de Vista Alegre. Asaad enfrenta al mismo tiempo la investigación penal, la presión de su propio partido y el reclamo del Ejecutivo provincial, que a comienzos de esta semana pidió su salida del municipio. En Vista Alegre, la gestión local sigue en sus manos por ahora, ya que la licencia partidaria no toca su cargo electivo. Sin embargo, la distancia entre el partido y su intendente se agrandó en cuestión de 48 horas, con el PJ resolviendo primero y la Justicia avanzando en paralelo.
Lo que viene ahora
Quedan tres frentes abiertos. El primero es judicial: la Fiscalía deberá avanzar con las pericias sobre las lesiones denunciadas y definir los próximos pasos de la causa. El segundo es partidario: el procedimiento interno del PJ, ahora bajo la conducción de Valdez, tiene que fijar cuánto dura la licencia de Asaad y qué pasa si la investigación se extiende. El tercero es institucional, porque el reclamo de renuncia del gobernador sigue vigente. Ninguno de los tres se resuelve en la vereda de la calle Roca. Pero la reunión del miércoles marcó una diferencia concreta: por primera vez, el partido que Asaad preside le pidió formalmente que se corra.

