En Villa La Angostura el bosque empieza a mirarse también como una fuente de trabajo. La Municipalidad y el Centro PyME-ADENEU acordaron esta semana impulsar la producción y la recolección cuidada de hongos comestibles. La idea es simple de enunciar, pero compleja de ejecutar. Se trata de convertir un recurso que crece solo en los bosques de la zona en una actividad económica con cadena de valor propia. Para la villa, que vive sobre todo del turismo, es una apuesta a diversificar la actividad productiva local.
El acuerdo salió de una reunión de trabajo encabezada por la secretaria de Ciudadanía y Comunidades Saludables, Paula Zunino. Del otro lado de la mesa estuvieron los responsables del Programa de Hongos Comestibles del Centro PyME-ADENEU. Participaron la ingeniera agrónoma Anahí Navarro, asesora técnica del programa, y el ingeniero agrónomo Cristian Starik, su coordinador. Del lado municipal también intervinieron Cristal Bordini, Marcos Borquez y Janet Galera, que coordinan la iniciativa con el organismo provincial. El Centro PyME-ADENEU es la agencia de apoyo a pymes y emprendedores del Gobierno de la Provincia del Neuquén. En el encuentro, difundido este sábado, se definieron los términos de referencia del proyecto. Es decir, el documento que fija qué se va a hacer, cómo y en qué orden.
Tres ejes: relevamiento, cadena de valor y recolección cuidada
El plan tiene tres patas. La primera es una evaluación técnica de las instalaciones y los recursos con los que ya cuenta el Municipio, para saber desde qué punto se arranca. La segunda es el armado de una cadena de valor local que cubra todas las etapas: recolección, fraccionamiento, tratamiento adecuado y venta. La tercera atraviesa a las otras dos, porque la recolección tiene que ser cuidada y sustentable. Eso significa cosechar sin dañar el bosque y manipular el producto con criterios de seguridad alimentaria. Un hongo mal identificado o mal conservado es un riesgo para quien lo come, y por eso ese control no es un detalle menor.
Empleo para emprendedores locales
El objetivo declarado es generar oportunidades de empleo y desarrollo para emprendedores de la villa a partir del aprovechamiento de los recursos micológicos de la zona. Según se informó tras la reunión, el Centro PyME-ADENEU comprometió “asistencia técnica personalizada” y recursos para acompañar las primeras acciones en el corto plazo. Ese acompañamiento apunta a que el proyecto no se quede en la recolección a granel. La diferencia económica está en lo que viene después: fraccionar, conservar y vender con marca y trazabilidad. Es el mismo camino que intentan otros productos regionales que buscan dejar de ser materia prima, como se ve seguido en la agenda económica neuquina.
Lo que viene
El primer paso concreto es el relevamiento de instalaciones y recursos municipales. Después vendrá el diseño de la cadena de valor, con la asistencia técnica provincial. Sin embargo, el salto de un acta de reunión a un negocio real depende de tres cosas que todavía no están: recolectores formados, protocolos de inocuidad y un canal de venta estable. La estacionalidad también cuenta, porque el recurso no está disponible todo el año. Si esas piezas se acomodan, Villa La Angostura puede sumar un rubro nuevo a una economía atada al calendario turístico. Entonces los hongos comestibles dejarían de ser solo un producto del bosque para convertirse en un producto de la villa.