La fila de provincias que buscan un lugar en el negocio de Vaca Muerta sumó este martes un nuevo integrante. Y está lejos de la cuenca, a orillas del Paraná. El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, anunció la firma de un acuerdo con el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín. El objetivo es integrar a su provincia a la cadena productiva del shale. El convenio entre Entre Ríos y YPF tiene una vigencia inicial de tres años. Abarca arenas silíceas, infraestructura vial, ferroviaria y fluvial, y la incorporación de empresas entrerrianas como proveedoras de la industria petrolera.
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“Queremos que nuestra provincia se integre a Vaca Muerta y sea parte de uno de los principales motores productivos de la Argentina”, dijo Frigerio al comunicar la firma. La frase resume una tendencia que Neuquén ya conoce. Con el no convencional convertido en uno de los grandes motores productivos del país, cada vez más gobernadores buscan captar una porción del negocio que se genera en la cuenca. Entre Ríos se suma así a La Pampa y Mendoza, que ya venían trabajando en esa dirección.
Arenas silíceas y logística, los dos ejes del acuerdo
El primer eje es la arena. La fractura hidráulica consume grandes volúmenes de arena silícea, un insumo clave para operar en Vaca Muerta. Entre Ríos quiere potenciar su producción y ofrecerla a la industria. El segundo eje es la logística. El entendimiento prevé desarrollar infraestructura vial, ferroviaria y fluvial para mover esos insumos y reducir los costos vinculados con el desarrollo de la cuenca. Según planteó el gobernador, la provincia tiene recursos, capacidad productiva y una ubicación estratégica para aportar competitividad. La agenda también incluye atraer inversiones, desarrollar la actividad minera y sumar más empresas entrerrianas como proveedoras.

El acuerdo entre Entre Ríos y YPF va más allá del petróleo. Contempla proyectos de electromovilidad, con expansión de la infraestructura de carga para vehículos eléctricos y sistemas de telemetría para la flota pública provincial. También prevé analizar nuevos puntos comerciales y estaciones de servicio en corredores estratégicos de la provincia. Y hay un punto que mira al agro: las partes evaluarán reconvertir activos de YPF en proyectos de almacenamiento agroindustrial, sobre todo de aceites vegetales. Además, el gobierno de Entre Ríos trabajará con los municipios para evaluar incentivos fiscales que favorezcan inversiones privadas.
Otra provincia en la carrera por el negocio de la cuenca
Para Neuquén, el dato no es menor. La provincia concentra la producción, las regalías y buena parte del empleo directo del no convencional. Pero la cadena de proveedores, la arena y la logística son negocios que otras jurisdicciones pueden disputar. La Pampa y Mendoza ya lo intentan. Ahora se suma Entre Ríos, con el respaldo de la principal operadora de la cuenca. La disputa por el negocio de Vaca Muerta ya no se juega solo en Añelo. También se juega en las provincias que buscan proveer insumos y servicios.
Qué firmaron y qué falta
Conviene leer el alcance con precisión. Se trata de un convenio marco. No implica por sí mismo erogaciones presupuestarias para la provincia. Cada proyecto deberá instrumentarse mediante acuerdos particulares, que fijarán inversiones, responsabilidades, condiciones y plazos. Es decir, por ahora hay un marco de trabajo conjunto y una agenda; los montos vendrán después, si vienen. “Parte del rol del Estado es impulsar estos proyectos y generar las condiciones para que sucedan”, sostuvo Frigerio. Lo que viene ahora es ver cuáles de esos proyectos se convierten en contratos concretos. El convenio entre Entre Ríos y YPF marca el rumbo, pero la prueba estará en los acuerdos que se firmen durante los próximos tres años.

