Los alumnos de la escuela 53 del barrio Islas Malvinas pasaron el invierno esperando el colectivo bajo garitas que ya no tapaban la lluvia. Ese cuadro cambió con la renovación del Metrobús de Neuquén, que quedó terminada este jueves 24 de septiembre. Después de cuatro meses de obra, la Municipalidad reconstruyó los 29 paradores del corredor. En total son 12 kilómetros de traza, seis de ida y seis de vuelta, por donde pasan a diario 14 líneas de colectivo. Es una de las intervenciones más visibles del año sobre el transporte urbano de la capital.
Qué cambió en los 29 paradores
La inauguración se hizo en el parador de la calle Colón, uno de los puntos más reconocibles del corredor. Allí el subsecretario de Transporte, Mauro Espinosa, detalló el alcance del trabajo. Los 29 paradores fueron reconstruidos por completo, según explicó, con la identidad que el municipio usa para sus espalderas y techos. Las tareas incluyeron el reacondicionamiento de las estructuras, pintura general y nuevos paneles. También se sumó iluminación LED en todo el recorrido, pensada para mejorar la visibilidad de peatones y conductores, sobre todo de noche.

La accesibilidad fue el otro eje. Las plataformas quedaron a una altura que permite bajar del colectivo directo al piso del parador, sin escalones. Además, la obra abarcó los cruces de calle y las sendas peatonales de toda la traza. Espinosa puso el ejemplo del propio parador de Colón, que tiene un colegio enfrente. El objetivo, según sus palabras, es que «los chicos puedan transitar en estas esquinas tan importantes de nuestra ciudad en forma segura».
1.300.000 pasajeros por mes
El dato que explica el peso del corredor lo dio el propio funcionario: 1.300.000 vecinos por mes se trasladan en colectivo por el Metrobús de Neuquén. Por la traza circulan cada día las líneas 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 19, 25 y 26. Es decir, buena parte del sistema de colectivos de la ciudad pasa por estos 12 kilómetros. Por eso Espinosa definió la obra como un aporte para todo el sistema, y no solo para un tramo. «Fortalece el sistema de transporte y, obviamente, es en beneficio de los vecinos que eligen el sistema como su medio de movilidad», sostuvo. Los detalles de la obra fueron difundidos por la Municipalidad de Neuquén, que ejecutó los trabajos durante cuatro meses sin interrumpir el servicio del corredor.
Lo que dicen los barrios
Los vecinos de los barrios que atraviesa el corredor pusieron el foco en las escuelas. Juan Antiñir, presidente de la comisión vecinal de Islas Malvinas, recordó que la escuela 53 recibe a muchísimos estudiantes durante el día. De noche funciona en el mismo edificio la 60, donde adultos terminan el secundario. «En tema invernal, llovía y con la garita como estaba, se mojaban todo», contó. Después hizo un pedido a la comunidad: «le pido que no lo rompan, por favor». Lo que el municipio llevó al barrio, dijo, es buenísimo, pero hay que cuidarlo entre todos.
Desde Villa Ceferino, la presidenta del barrio, Andrea Traipe, celebró la refacción de las garitas. «Ahora está todo muy lindo y seguro», resumió. Ese pedido de cuidado marca lo que viene ahora. La obra ya está hecha; el desafío es que las estructuras nuevas, la luz LED y las plataformas resistan el uso diario y el vandalismo que el propio Antiñir teme. Con 1,3 millones de viajes por mes, el Metrobús de Neuquén es la columna del transporte de la capital, y el estado de sus paradores es la cara más visible de la gestión municipal ante los vecinos que lo usan todos los días.

