En declaraciones a Radio Rivadavia, el ministro Luis Caputo afirmó que la presión sobre el tipo de cambio se contuvo gracias a la intervención oficial. “Si no hubiera estado el Banco Central, hoy el dólar probablemente rondaría los $1.300”, sostuvo.
Caputo remarcó además que la autoridad monetaria realizó compras cercanas a US$1.200 millones, lo que, según el funcionario, fue clave para evitar una mayor depreciación del peso pese a la tendencia alcista del billete.
La estimación del ministro se produce en un contexto de fuerte volatilidad cambiaria y de controles y medidas aplicadas por el Gobierno para administrar las reservas y mitigar movimientos bruscos en el mercado.
