Febrero llega con un paquete de ajustes que vuelve a presionar el presupuesto familiar: subas en transporte público, servicios de agua, cuotas de medicina prepaga y aumentos en alquileres entrarán en vigencia desde la próxima semana.
El Gobierno porteño autorizó una actualización inmediata del 4,8% en tarifas de colectivos y subtes, iniciando un mecanismo de ajuste mensual que se calculará con el IPC del INDEC más 2 puntos. Bajo este esquema, el boleto mínimo de colectivo para las 31 líneas que circulan exclusivamente por la Ciudad pasará a $650,11 (con SUBE registrada) y el pasaje de subte ascenderá a $1.320.
En servicios básicos, AySA aplicará un incremento del 4%, que llevará la factura promedio a $26.899; para un hogar de nivel zonal alto la estimación mensual para agua y cloacas llega a $31.709.
En materia de vivienda, los contratos de alquiler regidos por la derogada Ley de Alquileres sufrirán una actualización del 34,6% según el Índice de Contratos de Locación (ICL), cifra menor al salto del 50,3% registrado en septiembre. En salud privada, las empresas de medicina prepaga anunciaron un aumento promedio de 2,8% en las cuotas.
Analistas y organizaciones de consumidores advierten que la concatenación de estos ajustes vuelve a acotar el poder adquisitivo de los hogares y complica la planificación del gasto mensual en un contexto de inflación sostenida. Las autoridades sostienen que las subas responden a la necesidad de garantizar la sostenibilidad de los servicios y cubrir incrementos de costos operativos
