Tras su paso por Ushuaia, un avión militar de Estados Unidos aterrizó en el aeropuerto Juan Domingo Perón de Neuquén con una delegación bipartidaria de congresistas a bordo, lo que reavivó la controversia política sobre la visita y motivó un pedido de informes en el Senado.
La comitiva está integrada por miembros del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de EE. UU. Su presencia, primero en Ushuaia y luego en Neuquén, despertó interrogantes sobre los objetivos de la visita y el encuadre institucional del arribo, dado que se utilizó una aeronave de carácter militar.
Desde el Senado, sectores del kirchnerismo impulsaron un pedido de informes dirigido al Poder Ejecutivo para que explique las autorizaciones otorgadas, las actividades desarrolladas en territorio argentino y si hubo reuniones con funcionarios nacionales o provinciales. También pidieron aclarar si la escala en Ushuaia y la de Neuquén guardan relación con la intervención del puerto de Ushuaia dispuesta por el Gobierno.
El episodio ocurre en un contexto de alta sensibilidad política: en Tierra del Fuego la escala encendió el debate sobre el control del puerto de Ushuaia y su proyección en el Atlántico Sur, mientras que la parada en Neuquén suma interés por la importancia estratégica y energética de la provincia.
Hasta el momento no hubo información oficial detallada sobre la agenda de la delegación ni los motivos específicos del viaje. La falta de precisiones promete mantener el tema en la agenda del Congreso y de la discusión pública sobre política exterior, soberanía y relaciones bilaterales.
