Hace años que la Cuenca del Golfo San Jorge mira con recelo la sombra de Vaca Muerta. La cuenca más antigua del país perdió protagonismo mientras el shale neuquino concentraba inversiones y titulares. Pero esta semana volvió a instalarse una pregunta que parecía cerrada: ¿puede YPF regresar al Golfo San Jorge con un plan de exploración? Sobre la mesa hay dos nombres técnicos, la D-129 y el Neocomiano, y un actor gremial que puede inclinar la balanza, el dirigente petrolero Marcelo Rucci.
Qué son la D-129 y el Neocomiano
La D-129 es una formación geológica considerada la roca madre de buena parte del petróleo que se produce en la región. Es decir, la capa donde se generó el crudo que después migró a los yacimientos convencionales que se explotan desde hace décadas. Explorarla de manera directa supone aplicar en el sur la lógica del no convencional: perforar la propia roca generadora, como se hace en Neuquén. El Neocomiano, en cambio, agrupa rocas más profundas de la misma columna, con un potencial que todavía no se probó en escala comercial.

Ninguna de las dos formaciones es una apuesta segura. Su atractivo depende de que la geología responda y de que los costos permitan competir con el shale neuquino. Por eso, cualquier retorno de YPF a la exploración en la cuenca del sur empezaría con pozos de prueba y no con desarrollos masivos. La discusión es, sobre todo, técnica antes que política.
Por qué YPF se fue y qué cambió
YPF se replegó de la región en los últimos años, cuando concentró su portafolio en el no convencional y se desprendió de áreas convencionales maduras. Ese repliegue dejó a Chubut y Santa Cruz con operadores más chicos y con un horizonte de producción en declino. Ahora el escenario es distinto. La compañía ya tiene la escala que buscaba en Vaca Muerta y puede evaluar, con menos presión, adónde llevar su próxima ficha exploratoria.
Para Neuquén la discusión no es lejana. Si YPF vuelve a explorar en el sur, compite por los mismos equipos, los mismos servicios y el mismo capital que hoy alimentan el shale. También puede abrir un mercado nuevo para las empresas de servicios que crecieron en la cuenca neuquina y buscan diversificarse. La pregunta de fondo es cuánto dinero está dispuesta a mover la petrolera fuera de Neuquén.
El papel de Marcelo Rucci
Rucci aparece en esta trama como un actor con capacidad de influir. Su peso sindical en la industria petrolera lo ubica en la conversación sobre empleo y condiciones de trabajo en una cuenca golpeada por el declino. Un plan de exploración en el Golfo San Jorge tendría impacto laboral directo, y ahí es donde el dirigente puede pesar: como puente entre la compañía, los gobiernos provinciales y los trabajadores. Que el proyecto avance dependerá, en buena medida, de que esa mesa se ordene.
Lo que viene ahora es una etapa de definiciones. YPF tiene que decidir si la D-129 y el Neocomiano merecen presupuesto exploratorio en un momento en que cada dólar compite con Vaca Muerta. Las provincias del sur, mientras tanto, esperan una señal que frene la caída de su producción. Para el Golfo San Jorge, el resultado de esa evaluación marcará si la cuenca más vieja del país vuelve a tener un capítulo por escribir o si sigue viviendo de lo que ya produjo.