El sindicalismo neuquino ya mira a 2027 y quiere jugar con sello propio. Carlos Quintriqueo, secretario general de ATE y de la CTA Neuquén, puso sobre la mesa el plan electoral de Más por Neuquén, el espacio que lidera. Las definiciones, dadas en una entrevista radial y conocidas este domingo 4 de octubre, marcan por primera vez con quién va y con quién no. Hay un socio claro en la capital, un rival sin matices a nivel nacional y un electorado al que apunta sin pedirle carnet.
Candidatos propios donde el espacio es fuerte
El punto de partida es un número. En las últimas elecciones nacionales, Más por Neuquén superó el 8% de los votos, con más de 30.000 sufragios en la provincia. Para un armado nacido del gremialismo estatal, ese piso lo saca del lugar de aliado menor. Por eso la estrategia para 2027 tiene dos velocidades. Donde el espacio es más fuerte, llevará candidatos propios. En el resto del territorio buscará acuerdos para intendencias y concejos deliberantes.

La lógica es territorial antes que ideológica. El movimiento no pretende competir en todas las localidades con lista completa. Prefiere concentrar fuerzas en los distritos donde ya tiene estructura y volumen electoral, y negociar en los demás. Es una forma de cuidar el capital político acumulado, aunque implica ceder protagonismo en buena parte del mapa. La disputa de poder en Neuquén, que puede seguirse en la sección de política y poder, suma así un actor que ya no se define solo por el conflicto gremial.
Sin libertarios y con un ojo en el electorado del MPN
El límite más nítido del armado es nacional. Quintriqueo descartó cualquier entendimiento con el oficialismo de Javier Milei. «Nada que tenga que ver con La Libertad Avanza», resumió. El dirigente criticó las políticas del Gobierno nacional porque, según su lectura, golpean la autonomía provincial y castigan a los sectores productivos de la región. Ese diagnóstico conecta con una preocupación extendida en la economía neuquina, donde el ajuste nacional se discute tanto en la industria como en el comercio.
El otro frente es más sutil. Más por Neuquén quiere captar votantes del Movimiento Popular Neuquino, el partido que gobernó la provincia durante más de seis décadas y hoy atraviesa su propia reconfiguración. La oferta tiene una condición pensada para no espantar: no se exige afiliación. El mensaje busca a quien votó al MPN por costumbre o por identidad provincial, pero ya no se siente contenido. Es un terreno disputado, porque varios espacios locales pescan en el mismo río.
En la capital, Gaido como socio
El dato más concreto llega desde Neuquén capital. Quintriqueo confirmó que su espacio trabaja con el intendente Mariano Gaido. El esquema que se perfila es el de un apoyo con identidad propia: Más por Neuquén podría respaldar al jefe comunal y, al mismo tiempo, presentar una lista propia de concejales. Así sostiene la alianza sin diluirse en ella y mide su fuerza real en el distrito más poblado de la provincia.
El cronograma electoral todavía no está definido, pero el calendario que fije la justicia electoral y las decisiones de cada provincia marcarán el ritmo. Mientras tanto, la hoja de ruta de Quintriqueo ya está planteada. Lo que viene ahora es ver si Más por Neuquén logra traducir esos 30.000 votos en candidaturas competitivas fuera de la capital. También habrá que observar cómo reaccionan el MPN y el oficialismo provincial ante un espacio que les disputa electorado sin pedir permiso.

