Neuquén trabaja en un nuevo régimen penal juvenil. El ministro de Gobierno, Jorge Tobares, confirmó este sábado que el texto está «bastante avanzado» y que la provincia proyecta además un edificio nuevo para alojar a adolescentes con causas penales. El cambio responde a la ley nacional que bajó la edad de imputabilidad. Esa norma rige desde el 5 de septiembre de 2026 y alcanza a chicos de 14 y 15 años. Hasta entonces, esa franja quedaba fuera del sistema penal.
El borrador todavía no llegó a la Legislatura. Según Tobares, está en revisión entre las instituciones involucradas y después tendrá que ingresar a la Casa de las Leyes y pasar por comisiones. Es decir, la discusión legislativa recién empieza. Mientras tanto, el Gobierno provincial sigue aplicando su ley de protección integral de la niñez y la adolescencia, vigente desde 1999.
Qué pasa con la Ley 2302
La duda central era si la nueva norma nacional dejaba sin efecto a la Ley 2302, el régimen de protección integral que Neuquén aplica desde 1999. Tobares fue claro: la ley «seguirá vigente» y va a ser la herramienta principal hasta que la Legislatura sancione el nuevo código. No hay vacío legal, entonces, para los casos que ya entraron al sistema. Sin embargo, la adecuación es obligatoria. Por eso el nuevo régimen penal juvenil deberá definir cómo se investiga, cómo se juzga y dónde se aloja a esa franja de edad que antes no era imputable.

Los números que maneja la provincia
Los datos que difundió el ministro sirven para medir el impacto. En 2025 se registraron 883 autores menores de edad en la provincia. De ese total, 428 tenían menos de 16 años, casi la mitad. Pero solo 78 casos, el 9,21%, entraron en la categoría de delitos graves. El resto fueron lesiones leves, amenazas simples, hurtos y robos simples. Con la incorporación de los chicos de 14 y 15 años, el Gobierno proyecta unos 50 casos adicionales por año.
Tobares también describió el seguimiento diario desde que rige la baja de imputabilidad. «Pedimos día a día informes sobre nuevos delitos cometidos entre adolescentes de 14 a 18 años y los datos siguen siendo alentadores, no hubo delitos graves», dijo. Es un dato temprano: pasaron apenas tres semanas desde la entrada en vigencia. Aunque marca que, por ahora, la reforma nacional no disparó la cantidad de causas en Neuquén.
Un edificio nuevo para reemplazar a Hue Lihué
El punto más sensible es el alojamiento. Hoy los adolescentes con causas penales que requieren encierro van al dispositivo Hue Lihué. Tobares reconoció que ese lugar «hoy no reúne todas las condiciones de seguridad necesarias». La respuesta es construir un centro nuevo, pensado con objetivos socioeducativos: aulas, talleres y medidas no punitivas, además del alojamiento. Todavía no hay plazo de obra ni presupuesto anunciados. Ese detalle va a ser clave, porque la llegada de chicos más jóvenes al sistema vuelve más urgente el problema de dónde alojarlos.
Lo que viene
Los próximos pasos están definidos, aunque sin fechas. Primero, cerrar la revisión interinstitucional del texto. Después, el ingreso del proyecto a la Legislatura y el debate en comisiones, donde el régimen penal juvenil va a cruzarse con la agenda de seguridad que atraviesa a la provincia. En paralelo, el Gobierno tiene que definir cómo y cuándo construye el reemplazo de Hue Lihué. Hasta que todo eso ocurra, la Ley 2302 sigue siendo la única red para adolescentes que ahora sí pueden ser imputados.

