En Neuquén capital hay barrios que crecieron más rápido que las redes que deberían abastecerlos. Ese desfase es el que apunta a corregir Integra Neuquén. El plan lo presentaron este jueves 8 de octubre el gobernador Rolando Figueroa y el intendente Mariano Gaido. El programa reúne 125 obras de agua, electricidad, cloacas y gas en distintos sectores de la ciudad. La inversión supera los $60.000 millones y el plazo de ejecución es de 24 meses. Según los números oficiales, el alcance llega a unas 8.000 familias.
Qué incluye el paquete de 125 obras
El reparto por servicio muestra dónde está la mayor deuda. Las obras de cloacas son las más numerosas, con 29 intervenciones. Después vienen las de gas, con 21, y las de electricidad, con 19. El agua potable suma 12 trabajos. El resto del paquete se completa con cordón cuneta y desagües pluviales, que el anuncio no contabilizó por separado. La lógica es completar y extender redes que hoy llegan a medias, sobre todo en los sectores que se consolidaron durante los últimos años.

La financiación es compartida entre el Gobierno provincial y el municipio, aunque el anuncio no detalló cómo se divide el aporte de cada uno. Tampoco hubo todavía un cronograma barrio por barrio. Lo que sí quedó definido es el orden de los trabajos: primero las redes de agua, luz y gas; después, las veredas. Figueroa explicó que esa segunda etapa recién arranca cuando cada barrio tenga completos los servicios básicos. Es el mismo criterio que la Provincia viene aplicando en otras obras de servicios en la región.
El crecimiento que empuja la demanda
Figueroa justificó Integra Neuquén con un dato demográfico. Cada año llegan a la provincia unas 33.000 personas, según dijo durante la presentación. Esa llegada presiona sobre escuelas, hospitales, servicios y seguridad, y en la capital se nota primero en los barrios nuevos. El gobernador resumió el objetivo con una frase: “Hay que igualar las líneas de partida”. Es decir, que el acceso a los servicios no dependa del sector de la ciudad donde vive cada familia. Después anticipó que el esquema, que empieza en la capital, se va a extender a otras localidades de la provincia.
Gaido puso el acento en la velocidad. Para el intendente, la infraestructura tiene que llegar más rápido a los barrios. La meta es que gas, cloacas, electricidad y desagües pluviales estén disponibles en cualquier punto de la ciudad, sin importar dónde viva el vecino. El municipio presentó la iniciativa como “el programa más importante de Argentina”. La frase marca también el tono de la sociedad entre Provincia y municipio, que Figueroa y Gaido vienen exhibiendo en cada anuncio conjunto. Pero el tamaño real del programa se va a medir en obra terminada, no en la presentación.
Lo que viene para Integra Neuquén
Si las primeras obras arrancan en las próximas semanas, el plazo de 24 meses termina hacia fines de 2028. Entre medio hay varios puntos para seguir: las licitaciones y adjudicaciones, el cronograma por barrio y el reparto del financiamiento entre Provincia y municipio. También queda por ver cuándo y cómo Integra Neuquén llega a otros municipios, como prometió Figueroa. Para las 8.000 familias de la capital, en cambio, la pregunta es más simple: cuándo van a tener gas de red, cloacas y agua potable sin depender de una garrafa o de un pozo ciego.

