Faltan poco más de tres semanas para que la cordillera neuquina entre en los meses de mayor riesgo de fuego. Con ese calendario encima, la provincia anunció este lunes 5 de octubre un congreso internacional sobre incendios forestales. Será en Junín de los Andes, del 27 al 29 de octubre, en el predio de la Sociedad Rural del Neuquén. Lo organiza la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos del gobierno provincial. El encuentro se llama “Patagonia, más allá del fuego” y apunta a reunir a especialistas, brigadistas, científicos y organismos públicos de varios países. La consigna es discutir cómo anticiparse al fuego, no solo cómo apagarlo.
Expertos de cuatro países en la cordillera
El programa reunirá a referentes de Argentina, Chile, Canadá y España. Entre los nombres confirmados figuran Javier Grosfeld, Bibiana Bilbao, Jordi Vendrell, Jorge García, Colin McFayden, Caleb Tomlinson, Felipe Zumarán y Alan Cantin. También habrá instituciones con trayectoria en el manejo del fuego. Participarán CONAF, el organismo forestal de Chile, además del Banco Mundial, The Nature Conservancy, INVAP, AEROTEC y la Administración de Parques Nacionales. A ellas se sumarán organismos provinciales y nacionales vinculados con la gestión del riesgo. La mezcla no es casual: la Patagonia comparte con Chile la misma cordillera y, con Canadá y España, el desafío de incendios cada vez más complejos.

Prevenir antes que combatir
La agenda va más allá del combate directo. Según el programa, se trabajará sobre prevención, planificación territorial, monitoreo, comportamiento del fuego, investigación, innovación tecnológica y coordinación entre instituciones. También habrá espacio para la gestión del paisaje y los sistemas de monitoreo. El foco está puesto en los incendios forestales y de interfaz. Ese último término describe el fuego que avanza sobre la franja donde las casas, los barrios y la infraestructura se mezclan con el bosque o la estepa. Es el escenario más delicado para la cordillera neuquina, porque ahí el daño deja de ser solo ambiental y alcanza a áreas productivas, infraestructura y comunidades.
La organización resumió el enfoque en una frase: “comprender el territorio, anticipar los riesgos y fortalecer las capacidades antes, durante y después de un incendio”. Dicho de otro modo, el congreso busca que la gestión del fuego contemple todas las etapas del riesgo y no solo la emergencia. Por eso se presentarán experiencias de distintos territorios y se analizarán estrategias para anticipar escenarios y reducir la exposición. Hay además un objetivo institucional. La provincia quiere fortalecer los vínculos entre el Estado, el sistema científico y tecnológico y los organismos operativos que intervienen en el terreno. Esa articulación, sostiene, es clave para generar conocimiento y herramientas acordes a las características de la Patagonia, una política pública que se juega lejos de los escritorios.
Lo que se juega en la temporada que viene
Para Neuquén, el congreso también tiene un costado de posicionamiento. La provincia busca convertirse en un espacio de encuentro regional para el conocimiento y la cooperación frente a uno de los principales desafíos ambientales de la zona. Junín de los Andes, además, es una puerta de entrada al Parque Nacional Lanín y a la zona turística de la cordillera, donde un incendio compromete al mismo tiempo el bosque, el agua y la economía de los pueblos.
La prueba real llegará después del 29 de octubre. Las conclusiones del congreso se van a medir contra la temporada de incendios forestales que arranca en la cordillera durante el verano. Si los acuerdos entre brigadistas, científicos y gobiernos se traducen en protocolos y monitoreo antes de que suban las temperaturas, el encuentro habrá servido para algo más que una foto. Si no, quedará como un buen debate con la temporada ya encima.

