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El Gobierno de Neuquén quiere que las petroleras paguen menos por el canon del agua en Vaca Muerta, pero con una condición. Las operadoras tendrán que destinar parte del recurso que captan a proyectos agropecuarios bajo riego. El gobernador Rolando Figueroa fijó además una fecha para cerrar el trato. Quiere llegar “con un acuerdo firmado” a la exposición AOG 2026, que se hace en octubre en el espacio Duam de la capital provincial. Faltan pocas semanas y la negociación con las compañías de la cuenca todavía no está formalizada.
Qué cambia con el nuevo decreto
La base del esquema es el decreto 792/2026, publicado en junio pasado, que actualizó el canon por el uso del agua en las explotaciones no convencionales. La norma declaró prioritarias las técnicas que permitan reutilizar el recurso y aprovecharlo para actividades complementarias a la extracción. También abrió la puerta a “condiciones diferenciales” para los proyectos que propongan “esquemas de aprovechamiento complementario” del agua pública captada. En lenguaje llano: una petrolera que use parte del agua que capta para regar, forestar o sostener una iniciativa ambiental o social podrá pagar un canon más bajo. La Subsecretaría de Recursos Hídricos quedó a cargo de redactar ese régimen específico. Ese detalle es, justamente, lo que hoy se discute con las operadoras.

5.000 hectáreas y US$ 1.000 millones
El plan arranca con una primera etapa de 5.000 hectáreas con potencial para ponerse bajo riego y empezar a producir. La inversión estimada es de al menos US$ 1.000 millones. Las pruebas piloto se harían sobre parcelas de 50 o 100 hectáreas, según la operadora y el bloque donde se ubiquen. El agua saldría de las llamadas redes azules de la industria, es decir, los ductos que llevan agua dulce a los yacimientos para las fracturas, con captaciones específicas para los cultivos. Después, en el campo, se regaría con pivotes, el sistema que se usa en la llanura pampeana y en el Valle Medio rionegrino. Figueroa reconoció que la idea “no convenció” a las petroleras al principio, aunque el clima cambió cuando avanzaron las conversaciones. “Hoy están todos entusiasmados con las variedades de alfalfa o avena que se pueden hacer”, dijo. Es la primera vez que la Provincia intenta convertir el agua de la actividad petrolera en producción agropecuaria a esta escala.
Adhesión voluntaria, canon pleno para quien no entre
El acuerdo no será compulsivo. Cada operadora podrá decidir si suma hectáreas bajo riego o si paga el canon del agua en Vaca Muerta a valor pleno, sin beneficio alguno. Figueroa fue directo sobre ese punto. “No hay ningún problema, pero le vamos a cobrar el agua como dijimos que lo íbamos a hacer. No es una tasa, le estamos cobrando el agua”, sostuvo. El gobernador también insistió en que la meta de fondo es que las compañías usen menos agua y reutilicen la porción que efectivamente demandan. “El uso del agua tiene que ser consciente y queremos que las operadoras entiendan eso”, agregó. La negociación llega, además, en un momento de diálogo fluido con la industria: algunas de esas mismas empresas firmaron hace un par de semanas un convenio para adelantar regalías y financiar obras viales en el corredor que lleva a Añelo y Rincón de los Sauces.
Lo que viene
Del lado del Gobierno, el trabajo lo conduce el ministro de Economía Guillermo Koenig junto con equipos del Ministerio de Turismo y Recursos Naturales, que administra el agua. Koenig admitió que se trata de un proceso “que lleva algo de tiempo” y que todavía se evalúa “cuál es la mejor forma de llevar adelante esos proyectos”. Su cartera avanza, en paralelo, con el proyecto ejecutivo para ampliar el riego en el Corredor del Viento, sobre el Limay, una zona con potencial para irrigar más de 50.000 hectáreas. La señal concreta llegará en octubre. Si el acuerdo se firma en la AOG, el canon del agua en Vaca Muerta dejará de ser solo un cobro a las petroleras para financiar la primera experiencia de riego a gran escala en la cuenca. Si no, la política hídrica provincial seguirá cobrando el agua a valor pleno, tal como lo estableció el Gobierno de Neuquén en junio, y el plan agropecuario quedará para otra ronda de negociación.

