La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó este miércoles la realización de un paro nacional de 24 horas para este jueves, sin movilización, en protesta contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno. En conferencia de prensa, el secretario del Seguro y miembro del triunvirato cegetista, Jorge Sola, aseguró que “la Argentina se paralizará de punta a punta” y afirmó que la medida expresa el rechazo sindical a cambios que, a su juicio, implican pérdida de derechos.
Sola, acompañado por los cosecretarios Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, explicó los ejes del reclamo: la fuerte caída del empleo formal (300.000 puestos perdidos en dos años, según su cálculo), el cierre de empresas como Fate —que dejó a casi mil trabajadores en la calle— y el aumento de la informalidad y la inflación. “Cada día se pierden 400 trabajos formales y en estos dos años quedaron 21.000 pymes en el camino”, señaló, subrayando además que el endeudamiento familiar crece por la pérdida del poder adquisitivo y “paritarias pisadas”.
Críticas al contenido de la reforma La central obrera advirtió que, pese al discurso oficial de “modernización”, el proyecto contiene contradicciones y omisiones relevantes: “no hablan de tecnología ni de inteligencia artificial”, denunciaron, y criticaron la eliminación de la Ley de Teletrabajo. También cuestionaron el tratamiento de los trabajadores de plataformas y la expansión de figuras que, en su lectura, precarizan la relación laboral, como la profundización del régimen de monotributo que deja fuera la posibilidad de relación de dependencia.
Sola sostuvo que la reforma “no genera empleo” si no va acompañada de un verdadero plan de inversión productiva y un sistema tributario que incentive a las pymes a contratar. “Nos opusimos en todos los ámbitos… nunca nos han convocado a discutir”, remarcó, y recordó que la CGT presentó en 2023 una propuesta de “nuevo contrato social” dirigida a potenciar producción y desarrollo social.
Reproches por la pérdida de derechos colectivos Los dirigentes cegetistas advirtieron que el proyecto debilita derechos colectivos, facilita transferencias de recursos desde los trabajadores hacia los empleadores (a través del Fondo de Asistencia Laboral, FAL) y reduce aportes patronales efectivos. Por eso llaman a los diputados a reflexionar antes de votar: “La solución es política porque el responsable es el Ejecutivo Nacional”, concluyeron.
Logística del paro y fracturas internas La CGT confirmó que la medida será sin movilización, aunque ya se observan tensiones internas en el sindicalismo: algunos sectores impulsan marchas más contundentes y otros priorizan el paro sin acto central. La central busca así mantener la unidad y la presión sobre el Congreso en la previa del debate parlamentario.
Qué se espera
- Miércoles: cierre de la etapa de comisiones y posible dictamen en Diputados.
- Jueves: paro nacional de 24 horas convocado por la CGT, con adhesiones y respuestas sectoriales.
- Riesgo de nuevas protestas si Diputados aprueba cambios sustantivos que posteriormente vuelvan al Senado.
La CGT apuesta a que la medida muestre el alcance del rechazo social y laboral al proyecto y presione a los legisladores. Para el movimiento obrero, la discusión no es solo técnica: es la defensa de “derechos consolidados” en juego y la exigencia de diálogo real antes de avanzar con reformas estructurales.
