Un reciente informe del Congreso de Estados Unidos alertó sobre una «extensa red» de estaciones espaciales y telescopios chinos en América Latina, incluyendo varias en Argentina. El documento denuncia el doble uso civil-militar de estas instalaciones, con capacidad para recopilar inteligencia y fortalecer la capacidad bélica de China en la región, generando preocupación en Washington sobre la seguridad y la influencia geopolítica.
Un nuevo informe del Congreso de Estados Unidos, titulado “Atrayendo a América Latina hacia la órbita de China”, ha encendido las alarmas en Washington. El documento advierte que el régimen asiático ha desarrollado una extensa red en la región de estaciones espaciales terrestres y telescopios de doble uso, militar y civil, utilizándola para recopilar datos de inteligencia y fortalecer su capacidad bélica.
La investigación apunta a al menos once instalaciones espaciales vinculadas a China establecidas en Argentina, mencionando específicamente casos en las provincias de Neuquén, San Juan y Santa Cruz. También se detectan presencias similares en Venezuela, Bolivia, Chile y Brasil. Este es el segundo informe del Comité Selecto sobre la actividad de China en el hemisferio occidental del parlamento norteamericano.
“Gran parte de la vida cotidiana estadounidense depende de los satélites que vuelan sobre nosotros, y por eso las operaciones espaciales de China son motivo de grave preocupación”, sostuvo John Moolenaar, presidente del Comité Selecto. Moolenaar afirmó que “China solo está invirtiendo en operaciones espaciales en Latinoamérica para impulsar su agenda y socavar la influencia de Estados Unidos en el espacio”.
Los puntos de preocupación en Argentina:
- La base China en Neuquén (Estación Espacio Lejano): Ubicada en Bajada del Agrio, esta estación opera una antena de 35 metros capaz de captar señales de satélites extranjeros y transferir datos a la red central del Ejército chino. El informe destaca que, aunque en 2016 funcionarios argentinos y chinos firmaron un acuerdo estipulando fines exclusivamente civiles, «parece que ambas partes no establecieron ningún mecanismo de supervisión». La construcción, iniciada en 2014 y finalizada en 2017, implicó la cesión de un predio de unas 200 hectáreas por 50 años, sin pago de impuestos, con una inversión de más de 50 millones de dólares.
- Observatorio Astronómico Félix Aguilar en San Juan: Este sitio alberga un sistema láser de medición satelital (SLR) desarrollado y financiado por China, catalogado como el más activo de su tipo en América Latina. El documento advierte que este telescopio láser es “capaz de generar datos de localización milimétrica, útiles tanto para investigaciones científicas como para defensa antisatélite y advertencia estratégica”.
- Estación Terrena de Río Gallegos, Santa Cruz: Aprobada inicialmente como una instalación civil en 2021, la investigación revela que la firma china Emposat, co-desarrolladora del proyecto, mantiene “vínculos directos con la Fuerza Aeroespacial del Ejército Popular chino”. La estación está equipada con antenas que permiten comunicaciones seguras y actividades propias de la guerra electrónica. Una de las antenas instaladas carece de especificaciones técnicas públicas, lo que incrementa las incógnitas sobre su verdadera función.
El informe del Congreso de Estados Unidos sostiene que las tres estaciones en territorio argentino no son proyectos independientes, sino “nodos de una red coordinada que proporciona información estratégica” a China.
Como respuesta a esta preocupación, el documento planteó una serie de recomendaciones contundentes:
- La NASA debería revisar la cooperación con los países anfitriones para garantizar que no se haya infringido la prohibición de la Enmienda Wolf sobre cooperación bilateral con China.
- El Congreso de EEUU debería considerar actualizar la Enmienda Wolf para subsanar brechas que permiten cooperación bilateral prohibida bajo acuerdos nominalmente multilaterales.
- Las agencias estadounidenses deberían reevaluar la cooperación en materia de espacio, defensa y tecnología avanzada con los países que albergan infraestructuras espaciales vinculadas a China, centrándose en mitigar los riesgos.
- El Gobierno de los Estados Unidos debería establecer el objetivo explícito de detener la expansión de las infraestructuras espaciales de China en América Latina y, en última instancia, tratar de reducir y eliminar las capacidades espaciales chinas en el hemisferio occidental que amenazan los intereses estadounidenses.
