Una diputada aliada al oficialismo ha propuesto al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) analizar la reducción del receso judicial a solo dos semanas en enero y una en julio. La iniciativa busca modernizar el sistema y garantizar un servicio esencial continuo, en sintonía con las nuevas leyes procesales y los crecientes desafíos en materia de justicia.
Un nuevo debate se abre en el ámbito judicial de Neuquén: la diputada Gisselle Stillger (Arriba), integrante de los bloques aliados al gobernador Rolando Figueroa, ha instado al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) a que evalúe la reducción del período de feria judicial a la mitad de su extensión actual. La propuesta busca establecer dos semanas de receso en enero y una semana en julio.
Actualmente, el personal judicial de Neuquén goza de un mes completo de receso en enero y dos semanas en julio, una extensión común a todas las provincias y a la justicia federal. Durante este período, los plazos judiciales se suspenden, aunque se mantienen guardias mínimas para atender casos de urgencia, como la revisión de prisiones preventivas en materia penal.
El proyecto de comunicación de Stillger argumenta la necesidad de esta reforma «en el marco del proceso de modernización institucional impulsado por el nuevo Código Procesal Civil Adversarial y la próxima reforma del proceso de familia». La legisladora sostiene que «no puede sostenerse un paradigma que promueve celeridad, buena fe y dinamismo, si paralelamente se mantienen estructuras pensadas para un sistema escritural, lento y fragmentado del siglo pasado».
Stillger también aborda la preocupación por los derechos laborales de los trabajadores judiciales. Asegura que «reducir la feria judicial no implica desconocer derechos laborales ni afectar el descanso del personal judicial; implica repensar su organización bajo criterios de planificación moderna, con sistemas de turnos y licencias escalonadas, compatibles con el funcionamiento continuo de un servicio esencial».
La diputada enfatiza la importancia de esta medida, especialmente en casos de familia: «la inminente reforma del proceso de familia refuerza la necesidad de revisar la duración de la feria judicial. En cuestiones vinculadas a alimentos, cuidado personal o situaciones de violencia, el tiempo no es neutro». Cabe destacar que estos casos ya están contemplados con atención durante el receso actual.
El TSJ, que según su ley orgánica tiene la facultad de analizar ferias, asuetos y suspensión de términos, ha declinado hacer comentarios al respecto por el momento. La iniciativa de Stillger, sin embargo, abre un debate crucial sobre la eficiencia y accesibilidad del sistema judicial en la provincia.
