La Cámara de Diputados de la Nación sancionó una transformación profunda en la normativa de recursos naturales. Con 137 votos a favor, el oficialismo logró aprobar la reforma de la ley de glaciares. Esta victoria legislativa para el gobierno de Javier Milei busca, fundamentalmente, flexibilizar las restricciones para la actividad minera en los Andes. De este modo, se cierra un capítulo de intensos debates entre la producción y el conservacionismo.
¿qué es la ley de glaciares y cuáles son sus aspectos centrales?
La norma original (ley 26.639) nació para proteger los glaciares y el ambiente periglacial. En este sentido, su objetivo principal es preservar estas áreas como reservas estratégicas de recursos hídricos para el consumo humano, la agricultura y la biodiversidad. Asimismo, la ley establece que los glaciares son bienes de dominio público.

Puntos fundamentales de la protección original:
- prohibición de actividades: impedía cualquier obra que pudiera afectar la condición natural de los hielos.
- inventario nacional: obligaba a realizar un relevamiento exhaustivo de todos los cuerpos de hielo del país.
- zona periglacial: protegía no solo el glaciar visible, sino el suelo congelado que regula el agua de las cuencas.
Reforma de la ley de glaciares: ¿qué cambió en la votación de diputados?
La reciente reforma de la ley de glaciares modifica sustancialmente la definición de las zonas protegidas. Por lo tanto, el cambio más polémico es la nueva delimitación de la zona periglacial. Anteriormente, la ley protegía áreas de suelo congelado aunque no tuvieran una masa de hielo visible. Ahora, la reforma exige que estas zonas tengan una función hídrica «relevante y comprobada» para mantener su protección.
Además, se otorga mayor poder de decisión a las provincias. En consecuencia, los gobernadores tendrán una injerencia directa en la actualización de sus propios inventarios. Esto permite que proyectos mineros que antes estaban trabados por la cercanía a suelos congelados puedan recibir autorizaciones ambientales más rápidas.
Beneficios y perjuicios para los gobernadores provinciales:
- provincias mineras (San Juan, Catamarca, Salta): son las más beneficiadas. La reforma les permite atraer inversiones millonarias en cobre y litio, minerales críticos para la exportación.
- provincias con estrés hídrico (Mendoza, Neuquén): enfrentan un dilema. Si bien el desarrollo minero genera empleo, existe el riesgo de afectar las nacientes de los ríos que alimentan el riego y el consumo.
- el caso de Neuquén: la postura de Rolando Figueroa ha sido de cautela. Por consiguiente, los diputados neuquinos optaron por la abstención, priorizando la defensa de la autonomía provincial sobre sus recursos sin adherir ciegamente al proyecto nacional.
El impacto en Neuquén y la zona cordillerana
Para las noticias de Neuquén, el seguimiento de esta ley es vital. Nuestra provincia posee una geografía donde la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta convive con cuencas hídricas que nacen en la cordillera. Por otra parte, la reforma podría facilitar proyectos de minería de tercera categoría en zonas antes vedadas.
Sin embargo, la preocupación de los sectores científicos radica en que los glaciares no son estructuras aisladas. En resumen, cualquier actividad en el área periglacial afecta el «tanque de agua» que abastece al Alto Valle. La reforma ya es una realidad legislativa, pero la batalla por su implementación técnica en cada cerro recién comienza.
