La expresidenta Cristina Kirchner lanzó duras críticas este lunes, advirtiendo que “no van a poder ocultar las pruebas de lo que fue la estafa de LIBRA”, una causa que salpica directamente al gobierno de Javier Milei. La declaración de la exmandataria se produjo en medio de su propio requerimiento de presencialidad obligatoria para una indagatoria que deberá afrontar este martes ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°7 (TOF 7) en la Causa Cuadernos. Para Cristina Kirchner, la exigencia de presentarse físicamente busca distraer la atención de la investigación por el presunto esquema de corrupción.
En un contundente mensaje a través de su cuenta de X, la titular del PJ afirmó que «pese al cajoneo del Fiscal Taiano (Comodoro Py… ¡cuándo no!), son las pruebas de lo que fue la estafa de LIBRA», que involucraría al presidente Milei en un pacto por la «módica suma de… 5 millones de dólares» por promocionar la criptomoneda. La ex mandataria consideró que la presencialidad solicitada para la Causa Cuadernos, que habitualmente se tramita por Zoom, responde a una «exigencia mediática» que busca generar una «foto» para las tapas de diario y desviar el foco del caso Libra.
La líder peronista también aprovechó para trazar un crudo panorama de la actualidad económica del país, que atribuyó a la gestión de Javier Milei. Enumeró un listado de problemáticas que, a su juicio, reflejan una «catástrofe social y económica»: «Fábricas cerradas o tomadas y obreros despedidos; locales sin alquilar y negocios vacíos; inflación superior a los dos puntos desde hace meses», junto con «salarios en caída libre; familias endeudadas y moras bancarias que no se veían desde el final de la convertibilidad». Para Cristina Kirchner, el acceso a la carne se ha vuelto un lujo y la gente en situación de calle es cada vez más numerosa.
La expresidenta concluyó su mensaje señalando estas imágenes como representativas del «cuarto desgobierno neoliberal en la República Argentina». Su declaración no solo busca defenderse de las acusaciones en su contra, sino también poner en jaque la credibilidad del actual gobierno al vincularlo directamente con presuntos actos de corrupción en el Caso Libra, mientras lo acusa de desatender la situación económica y social del país. La confrontación entre la expresidenta y el actual oficialismo parece intensificarse en múltiples frentes, con acusaciones cruzadas en el ámbito judicial y político.
