¿Cómo instalar paneles solares en Neuquén y vender energía a la red? Guía para ser usuario-generador ante CALF y el EPEN

Qué permite la Ley 27.424 en la provincia, cómo se tramita el medidor bidireccional, qué instalador se exige y por qué el balance neto paga la inyección al precio mayorista y no a la tarifa plena.

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Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.

Poner paneles solares en Neuquén y volcar a la red lo que sobra ya no es un experimento. Es un trámite con reglas escritas. La figura se llama usuario-generador: un cliente residencial, una pyme o una chacra que produce parte de su propia electricidad. Cuando genera más de lo que consume, inyecta el excedente a la red y la distribuidora se lo toma como crédito en la factura. En la provincia del gas de Vaca Muerta, cada vez más vecinos miran al sol para aliviar la cuenta de la luz. Esta guía explica quién puede hacerlo, qué piden CALF y el EPEN, cómo funciona el medidor bidireccional y cuánto se descuenta de verdad.

¿Qué es un usuario-generador y qué ley lo permite?

El marco es la Ley nacional 27.424 de generación distribuida. Habilita a cualquier usuario conectado a la red a generar energía renovable para su consumo y a inyectar el sobrante. Neuquén adhirió por unanimidad en julio de 2021, con una ley provincial que remite a la norma nacional y a su reglamentación. El texto completo está publicado en el digesto oficial de la provincia. La reglamentación, sin embargo, tardó más de dos años. Llegó con un decreto provincial de 2023 que fija el procedimiento, las categorías y la forma de liquidar la energía. La autoridad de aplicación es la Secretaría General y Servicios Públicos.

Tablero eléctrico con un medidor bidireccional instalado por el EPEN en una vivienda del interior neuquino
El medidor bidireccional registra por separado lo que el usuario consume de la red y lo que inyecta; su costo corre por cuenta del usuario-generador.

El esquema se conoce como balance neto. La energía que el usuario toma de la red se factura como siempre. La que inyecta se valoriza aparte y se descuenta en la misma factura. Por eso el sistema sirve para bajar la cuenta, no para vivir de vender electricidad. Hay un punto más que conviene tener claro. Según el texto actualizado de la ley nacional, los beneficios promocionales del régimen original —el fondo de fomento y el certificado de crédito fiscal— quedaron derogados por el decreto de desregulación de diciembre de 2023. El incentivo vigente es el ahorro en la factura.

CALF y EPEN: quién puede conectarse y en qué categoría

En la provincia conviven dos distribuidoras. CALF abastece la ciudad de Neuquén y fue la primera en aplicar el régimen. Aprobó un cuadro tarifario propio para usuarios-generadores, vigente desde abril de 2022, y conectó a su primer cliente en agosto de ese año: el Colegio de Ingenieros, con diez paneles y 3,4 kW instalados. A abril de 2023 la cooperativa tenía cinco usuarios habilitados, entre ellos la Legislatura provincial con 316 paneles y 141 kW, además de quince solicitudes en trámite.

El EPEN cubre el resto de la provincia y demoró más. Instaló su primer medidor bidireccional en agosto de 2025, en una bodega de Senillosa con 19 paneles de 580 W, unos 11 kW de potencia. Su presidente, Mario Moya, lo resumió así: «Estamos descentralizando la generación: la energía se produce directamente en el punto de consumo». La empresa admite a cualquier cliente, sea residencial, pyme o industria. El límite es la potencia que ese cliente ya tiene contratada.

El decreto provincial ordena a los usuarios-generadores en tres categorías, según la potencia instalada:

  • Pequeño: hasta 3 kW, en baja tensión. Es el caso típico de una vivienda.
  • Mediano: más de 3 kW y hasta 300 kW. Comercios, pymes y chacras.
  • Mayor: más de 300 kW, con un tope de 2 MW por punto de suministro.

Ese tope merece una aclaración. Una resolución nacional de agosto de 2024 elevó el límite de la categoría mayor a 12 MW e incorporó la figura del usuario-generador comunitario. El decreto neuquino, en cambio, sigue hablando de 2 MW. Para proyectos grandes conviene consultar con la autoridad provincial qué límite aplica.

Paso a paso: cómo se tramita la conexión

El procedimiento es el mismo en las dos distribuidoras, aunque cada una lo administra con sus propios formularios. El EPEN los llama F1, F2 y F3 y los describe en su página de generación distribuida. El recorrido completo tiene cinco etapas:

  1. Solicitud de reserva de potencia ante la distribuidora, con el dato de cuánto se quiere instalar.
  2. Respuesta de la distribuidora. Hasta 3 kW la reserva es automática si la generación ya conectada no supera el 20% de la capacidad del alimentador; entre 3 y 300 kW el umbral baja al 10%.
  3. Solicitud del medidor bidireccional, con la carpeta técnica y los datos del instalador.
  4. Inspección e instalación del medidor por parte de la distribuidora.
  5. Certificado de usuario-generador, que se gestiona ante la Subsecretaría de Energía Eléctrica de la Nación.

Dos exigencias suelen descubrirse tarde. El proyecto debe firmarlo un profesional matriculado: el decreto habla de un ingeniero eléctrico del Colegio de Ingenieros, pero el EPEN también acepta matriculados en el Colegio de Técnicos. La obra, además, debe ejecutarla un instalador calificado. El medidor bidireccional corre por cuenta del usuario, según el decreto reglamentario. La reserva de potencia vale un año: si en ese plazo no se pide el medidor, caduca y hay que empezar de nuevo.

¿Cuánto se descuenta de la factura con el balance neto?

Acá está el dato que define si conviene. El medidor bidireccional registra por separado lo que la casa toma de la red y lo que devuelve. La factura muestra las dos cifras. El consumo se cobra a la tarifa habitual del usuario. La inyección, en cambio, se paga al precio al que la distribuidora compra la energía para esa categoría, que es más bajo que la tarifa plena. Es decir: un kWh que uno consume de noche vale más que un kWh que uno entregó al mediodía.

Esa diferencia tiene una consecuencia práctica. El sistema rinde más cuando los paneles cubren el consumo propio en el momento en que generan, y menos cuando se dimensiona para volcar grandes excedentes. Si en un mes la inyección supera el consumo, el crédito pasa automáticamente al período siguiente. El usuario puede pedir el pago del saldo al menos una vez al año, o transferirlo a otro suministro a su nombre dentro de la misma distribuidora. Si no lo pide, el crédito se acumula sin fecha de caducidad, aunque tampoco se actualiza. Ni CALF ni el EPEN publican un valor fijo por kWh inyectado: ambos remiten al cuadro tarifario vigente.

¿Cuánto cuesta instalar paneles y en cuántos años se recupera?

No hay precios oficiales. Las referencias salen de instaladores del mercado argentino a abril de 2026 y hay que leerlas como rangos. Un sistema conectado a la red de 2 kW arrancaba en unos 2.500 dólares. Uno de 4 kW costaba entre 4.500 y 6.000 dólares, y uno de 6 kW entre 6.500 y 8.500. Para 10 kW, el rango iba de 10.000 a 14.000 dólares. Esos valores incluyen paneles, inversor, estructura, instalación y trámite. Los mismos instaladores estiman un recupero de la inversión de cuatro a ocho años, con una vida útil de los equipos de 20 a 25 años. En Neuquén, con la inyección pagada al precio mayorista, el plazo se acorta cuanto más se consume durante el día. También pesan las tarifas eléctricas: cada aumento mejora la cuenta del que ya generó su propia energía.

Qué conviene saber antes de firmar

  • Sin baterías, los paneles no funcionan durante un corte. La norma técnica obliga al inversor a desconectarse si cae la red, para proteger a quienes reparan las líneas. Solo un sistema híbrido, con baterías y protecciones autónomas, sigue dando energía.
  • La potencia a instalar no puede superar la contratada con la distribuidora.
  • La distribuidora no puede cobrar cargos por estudios, peaje, respaldo ni mantenimiento de red por la inyección, ni impuestos adicionales sobre la energía volcada.
  • Pedir presupuesto con el trámite incluido y confirmar que el instalador esté matriculado.
  • Dimensionar para el consumo diurno propio, no para vender excedentes.

Instalar paneles solares en Neuquén termina siendo una cuenta de consumo más que una apuesta a vender energía. El régimen ya funciona en la capital desde 2022 y en el interior desde la primera conexión del EPEN, que la empresa detalló en un comunicado oficial de agosto de 2025. Lo que falta, para el vecino que compara, es que las distribuidoras publiquen de forma clara el valor del kWh inyectado. Mientras eso no ocurra, el consejo técnico se mantiene: conocer el consumo propio hora por hora antes de elegir cuántos paneles poner.

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