Ante un Congreso bajo estricto operativo de seguridad y la ausencia de la oposición más dura, el presidente Javier Milei inauguró el 144° período de sesiones ordinarias. En un extenso discurso, el mandatario reafirmó la «alianza estratégica duradera» con Estados Unidos, lanzó duras críticas al kirchnerismo y a empresarios, y anunció diez paquetes de reformas por cada Ministerio, marcando la hoja de ruta legislativa para 2026.
El presidente Javier Milei inauguró este domingo el 144° período de sesiones ordinarias en el Congreso, en un acto que combinó la celebración de los «logros» de su primera gestión con una serie de dardos venenosos hacia el kirchnerismo y un claro posicionamiento geopolítico. El mandatario desembarcó en el Palacio Legislativo con la convicción de exhibir la gobernabilidad que le exige el contexto internacional y local.
En un discurso de una hora y 42 minutos, el presidente ubicó como un objetivo central para Argentina la construcción de una «alianza estratégica duradera» con los Estados Unidos. «Esto no es sólo un acuerdo entre los presidentes [Donald] Trump y Milei. Tiene que ver con la afinidad cultural y objetivos estratégicos entre dos países y en toda la región«, aseguró, augurando un «siglo de las Américas», que se extenderá «de Alaska a Tierra del Fuego». Además, alertó que el «Atlántico Sur es el terreno de disputas estratégicas de las próximas décadas» y deslizó que enviará iniciativas para «fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia».
Críticas y ataques sin tregua
El primer mandatario aprovechó las chicanas de la bancada kirchnerista en el recinto para arremeter directamente contra la ex presidenta. «Manga de chorros. Por eso tienen a su líder presa y va a seguir presa por la causa de los Cuadernos, por el memorándum con Irán, Vialidad. Es una chorra, fueron los más chorros de la historia», disparó el jefe de Estado. Añadió: «¡Manga de delincuentes! ‘Kukas’, yo les voy a avisar algo, ‘Kukas’, ¿saben qué? Me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar, y a la gran mayoría les encanta verlos llorar». También acusó al kirchnerismo de entregar el país «a Venezuela y a los terroristas de Irán, que nos metieron dos bombas».
Las críticas no se limitaron al kirchnerismo; el presidente también arremetió contra los industriales del país. Cuestionó el sobreprecio en insumos clave: «¿Acaso les parece normal pagar la tonelada de tubo de acero u$s 4.000, cuando se paga u$s1.4000?» y los acusó de extorsión: «¿Les parece bien pagar los neumáticos tres o cuatro veces más caros, contra la extorsión de tirar a 920 trabajadores a la calle?».
Un ambicioso plan de reformas para 2026
Retomando el plano local, Milei prometió «nueve meses de reformas estructurales». Anunció que cada Ministerio tiene listos diez paquetes con iniciativas a tratar por un Poder Legislativo que, según su visión, será el más reformista de la historia. Entre los proyectos avanzados se mencionan una nueva ley para universidades, la reforma del Código Penal, una modificación de la Ley de Inteligencia, la ley de libertad educativa y el resto de las reformas previstas en el Consejo de Mayo. Sin embargo, la reforma previsional quedaría para un «hipotético segundo mandato».
El mandatario anticipó una reforma tributaria y promesas de baja de impuestos, insistiendo con la reducción de Ganancias para empresas. Además, habló de barrer «una montaña de cadenas regulatorias» para dar rienda suelta a la inversión y reformar el Código Aduanero, buscando sentar a Argentina «en la mesa del comercio internacional».
Logros y desafíos
Milei repasó lo que considera los hitos de su gestión: la baja de la pobreza, el fin del déficit fiscal, el alineamiento con los Estados Unidos, el RIGI, la modernización laboral y haber evitado la hiperinflación. Insistió con la promesa de «inflación cero» que había pronosticado para agosto próximo, aunque consultoras privadas y fuentes internas del Gobierno lo ven como una quimera. A pesar de «luces amarillas» como la baja de la recaudación y los despidos, el Presidente, junto a Luis Caputo, repite que «Argentina será próspera».
La sesión se desarrolló en medio de un fuerte operativo de seguridad. La oposición kirchnerista pegó el faltazo, y algunos gobernadores también se ausentaron. La vicepresidenta Victoria Villarruel, con quien Milei ha tenido roces internos, también estuvo presente. El asesor presidencial Santiago Caputo, dueño del relato oficialista, afirmó en X: «Pensar que todavía ni arrancó el periodo de sesiones ordinarias. La oposición no está preparada para lo que viene. Nada puede alterar el curso de los acontecimientos. TMAP».
