El imparable avance de la IA está obligando a las grandes empresas de Estados Unidos a replantear sus necesidades de personal, desplazando al programador tradicional y dando paso a roles altamente especializados. Este cambio exige a los trabajadores la adquisición de conocimientos técnicos avanzados y habilidades estratégicas, mientras que la inversión millonaria en automatización reconfigura por completo la fuerza laboral y las demandas en sectores clave.
El avance de la inteligencia artificial (IA) ha comenzado a cambiar drásticamente el tipo de perfiles que demandan las empresas tecnológicas, llevando a grandes firmas a repensar sus equipos. En este contexto, Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre, advirtió que el rol tradicional del programador podría perder peso en los próximos años.

Durante una conversación con Bain & Company, el empresario explicó que Mercado Libre, con «veinte mil programadores», experimentará un giro: «Este es el primer año en la historia en el que no creceremos en número de programadores. Y es altamente probable que en cinco años quizás tengamos diez mil programadores, no porque los hayamos despedido, sino porque no estamos contratando a nadie». Galperín enfatizó que, si hace diez años aconsejaba aprender a programar, hoy la clave es «saber matemática, entender la lógica y los números».
La IA transforma la inversión y redefine el trabajo
Las declaraciones de Galperín reflejan un debate más amplio sobre cómo la IA modifica la estructura del empleo. Según la 2026 KPMG U.S. CEO Outlook Pulse Survey, casi el 80% de los CEOs estadounidenses ya destinan al menos el 5% de sus presupuestos a la IA, y un 41% supera el 10%. Aunque el 77% considera exagerada la expectativa actual sobre la IA generativa, la mayoría coincide en que su potencial disruptivo aún está subestimado y será evidente en los próximos cinco a diez años.
Tim Walsh, CEO de KPMG U.S., explicó que la métrica clave para las decisiones laborales pasó del ingreso por empleado a la «labor cost margin» (proporción entre salarios y costo total de operación). La transformación se manifiesta en el «aumento de la capacidad de producción con menos incremento proporcional de plantilla».
Nuevos perfiles «estrella» y la amenaza a las tareas repetitivas
A pesar de que el 55% de los CEOs espera aumentar contrataciones el próximo año debido a la IA, la composición de ese crecimiento cambia significativamente. La búsqueda de nuevos empleados ahora se orienta a perfiles tecnológicos y de gestión de flujos complejos. KPMG U.S. está incorporando «tecnólogos como nunca antes» y «orquestadores de procesos», responsables de que cada flujo esté completo, preciso y entregue los resultados adecuados. Los nuevos cargos incluyen especialistas en adopción de agentes de IA, ingenieros en orquestación de agentes y gestores operativos de IA.
La consecuencia directa es que las tareas altamente repetitivas en oficinas «están bajo amenaza directa». Sin embargo, para la mayoría de los profesionales del conocimiento, la automatización no implica un reemplazo directo, ya que su trabajo «implica construir relaciones, desarrollar negocios y tomar decisiones; no todo eso se puede automatizar».
El desafío de la adaptación y la brecha de talento
El informe expone una paradoja: dos tercios de los CEOs todavía no han reescrito descripciones de cargos ni trayectorias profesionales para adaptarse a la IA. La pérdida de oportunidades para que los empleados jóvenes desarrollen criterio y experiencia directa es una preocupación para el 31% de los ejecutivos, ya que amenaza la formación de futuros líderes.
El desajuste entre las habilidades que buscan las empresas y las disponibles en el mercado laboral sigue siendo un problema: el 64% de los empleadores argentinos tiene dificultades para cubrir puestos por falta de talento, según ManpowerGroup. Las habilidades técnicas más difíciles de encontrar están cada vez más vinculadas con la economía digital, el desarrollo y aplicación de modelos de IA, y la alfabetización en IA. Pero también se valoran las habilidades humanas como la adaptabilidad, la comunicación, la colaboración y el pensamiento crítico.
Sectores en expansión y los puestos más demandados:
Más allá de la IA, el mercado laboral muestra una demanda creciente de perfiles en:
- Tecnología y Análisis: Científicos de datos, analistas de datos, especialistas en ciberseguridad, expertos en plataformas empresariales (como SAP), analistas de riesgo y fraude digital, planeamiento financiero.
- Comercio Electrónico y Logística: Especialistas en supply chain, planificación de demanda, analistas de transporte y ruteo, ejecutivos de cuentas para plataformas de pago, expertos en experiencia del cliente.
- Sectores Productivos: Ingenierías en diversas especialidades (industrial, alimentos, calidad, seguridad e higiene) en industrias como oil & gas, minería, biotecnología, farmacéutica y logística.
- Salud: Instrumentadores quirúrgicos, enfermeros y médicos con formación en áreas de alta complejidad.
«Estamos viendo un ecosistema laboral con mucho movimiento», concluyó Alejandro Servide de Randstad. La inteligencia artificial «está redefiniendo tareas, pero al mismo tiempo se crean nuevas posiciones que requieren perfiles más analíticos, estratégicos y especializados», exigiendo una alta capacidad de resiliencia y adaptación a los directivos y trabajadores por igual.
